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Fuertes vientos, tolvaneras y chubascos sorprendieron en diferentes puntos del país el pasado fin de semana. En León, por ejemplo, las ráfagas de viento sorprendieron a sus habitantes que “tragaron polvo” sábado y domingo, mientras que en la capital se registraron temperaturas bajas entre viernes y sábado acompañadas de lluvias dispersas.

De acuerdo con Germán Quezada, miembro de la Mesa Nacional de Gestión de Riesgo y coordinador de programas para la gestión de riesgo del Centro Humboldt, las tolvaneras que se registraron estos días se intensifican “en la medida en que las temperaturas son mayores y por tanto, el nivel de sequedad del suelo es mayor”.

Por otro lado, explicó, las fuertes ráfagas de viento que pronosticó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, de hasta 35 kilómetros por hora son normales en esta época del año, ya que todavía se está bajo el efecto de los vientos del norte.

“Si a esto le agregamos que en algunas ocasiones, en algunos lugares comienzan entre marzo y abril a preparar los suelos en la lógica de la siembra de primera, tenemos zonas, como Occidente y Managua en donde la cantidad de polvo en el ambiente es terrible; esto iría aumentando en la medida que este proceso de preparación de suelos para efectos de siembra es mayor, tomando en cuenta la costumbre de arado y ruptura de suelos en esta temporada”, manifestó el experto en cambio climático.

Afectaciones
Según el Comité Departamental de Prevención, Mitigación y Desastres de León, las ráfagas de viento provocaron el desprendimiento parcial del techo en unas 50 viviendas. Además, algunas personas están utilizando mascarillas para respirar, declaró a medios oficiales Everth Delgadillo, secretario político del Comité de Liderazgo Sandinista, CLS, de ese municipio.

Aunque aún las autoridades no han brindado un comunicado oficial, Quezada considera que las rachas de vientos podrían mantenerse hasta finales de este mes. En cuanto a la concentración de polvo, explicó que irán en aumento “en la medida en que nos acerquemos más a mayo a causa de la preparación de suelos. Incluso, como todavía no se abandona la práctica de quema vamos a tener polvo y humo, y esto es mucho más evidente en la zona de Occidente”.

Las ráfagas de viento que aparecen de forma repentina, no pueden ser medidas por el Ineter, independientemente de su velocidad.

Lluvia
En los últimos días, en el departamento de Estelí, sus habitantes que también han sido afectados por la presencia de fuertes vientos, han sido sorprendidos por lluvias torrenciales principalmente en horas de la tarde y la madrugada.

Los labriegos y pobladores temen que por efectos del llamado cambio climático, ahora que es el periodo seco, haya estas lloviznas y en el invierno que inicia oficialmente en la segunda quincena de mayo, no haya precipitaciones.

A estas preocupaciones se suma la confirmación de parte de la agencia estadounidense de Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) confirmó el pasado jueves la llegada de El Niño.

“Si se nos presentara el fenómeno de El Niño como está pronosticado por la NOAA, eso se viene a agregar a un problema de sequía del año pasado y probablemente lo que tengamos es una crisis alimentaria, porque no habría una excelente producción de primera si el patrón de lluvias o las lluvias entran tarde como decimos y luego el tema de El Niño nos altera la cosecha de postrera, no solo en nuestro país, sino yo diría que de la región”, advierte Quezada.

El asesor técnico de Ineter, José Milán afirmó que la probabilidad para Nicaragua de la llegada de este fenómeno en condiciones débiles se encuentra entre un 50 a 60% de probabilidad y en el caso de condiciones neutrales se estima que las probabilidad son de hasta 45%.

“Nosotros recomendaríamos esperar sobre todo el transcurso de abril para ver qué evolución hay, qué tendencia hay en los océanos que son los que gobiernan las masas de aire caliente y rigen el clima para ver qué sucede en este invierno”, concluyó Milán.

22 mil clientes se quedaron sin energía

ERNESTO GARCÍA

total de 22 mil clientes de Disnorte- Dissur en el sureño departamento de  Rivas quedaron sin ese servicio cuatro horas, la mañana del domingo, confirmó Jorge Katín gerente de comunicación de esa empresa.

La suspensión en el servicio eléctrico se debió a la caída de ramas y árboles sobre las redes de energía  como  consecuencia de los fuertes vientos que afectan desde el pasado fin gran parte del territorio nacional.

Jorge Katín, gerente de comunicación de la empresa Disnorte- Dissur,  también  confirmó vía telefónica la caída de postes del tendido eléctrico en el  municipio  San Rafael del Sur por la misma causa.

“También Hemos tenido interrupciones del servicio eléctrico de hasta seis horas en La Boquita, Casares y Huehuete”, precisó el funcionario de Disnorte. Dissur.

Se disparan emergencia
Jorge Katín también confirmó que el fin de semana aumentaron los avisos de emergencia hechos por la población principalmente en los departamentos de Rivas, Carazo y Granada.

Al anochecer del domingo Disnorte- Dissur contabilizaba 500 llamadas de emergencia  al número telefónico 125 de las cuales 260 se originaron en Granada y Rivas, precisó Katín.

En Managua también se duplicaron las llamadas de emergencia en comparación con otros domingos al registrarse 80 en el trascurso del día cuando normalmente se atiende un promedio de 40, subrayó la fuente.

Katín señaló que por esta situación Disnorte – Dissur duplicó  el número de cuadrillas para atender las emergencias reportadas por la población.