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En 2012, un año antes de que Henry Underwood Norori —hoy estudiante de tercer año de Medicina— ingresara a la UNAN-León, el 37% del total de bachilleres que se habían matriculado en esa universidad, calculados en 1,012, quería estudiar Medicina.

Underwood Norori sabía que el camino iba a ser todo, menos fácil. Como todos los bachilleres que cada año ingresan a la UNAN-León, realizó el semestre de Estudios Generales, en el que conocen las metodologías docentes y, entre otros, reciben charlas vocacionales que los ayudan a escoger la profesión que más les conviene y en la que son más aptos. En este último trayecto confirmó su escogencia. Visitó la necroteca, como todos los aspirantes a médicos y allí, dice, supo que no debía desistir.

Sin embargo, para entrar a Medicina en la UNAN-León se necesita más que estar decidido. Las evaluaciones al final del semestre de Estudios Generales son el último colador en el que se define la carrera que se estudiará.
Competencias reñidas

Underwood Norori obtuvo 93 puntos en las notas finales. La competencia estuvo tan reñida que ese año se abrieron 178 cupos y todos fueron llenados con estudiantes que obtuvieron calificaciones por encima de 90 puntos, el primero tuvo 98.2 y el último que entró 91.5 puntos. “Varios de mis compañeros no lograron entrar a la carrera en el primer intento”, cuenta él.

Arturo Collado, secretario técnico del Consejo Nacional de Universidades (CNU), estima que en promedio 13 bachilleres se pelean un cupo para estudiar Medicina.

Y lo es desde antaño, sostiene Ernesto Medina, rector de la Universidad Americana (UAM) y exrector de la UNAN-León. “Los jóvenes se orientan hacia esas carreras porque Nicaragua es un país de servicios, la oferta y el interés responden a los servicios, por eso hay una demanda grande por carreras como Mercadeo y Ciencias”.  

Medina considera que la escogencia está influenciada por la familia. “Muchos de los que están estudiando ahora son la primera generación que va a la universidad. Quieren tener prestigio y por buscar renombre apuestan por estudiar Medicina. Se tiene la idea de que un doctor es alguien importante y eso se nota en las decisiones de los jóvenes y de las familias. Todos quieren tener a un doctor en su familia”.

Oportunidades

Históricamente en la UNAN-León, la primera universidad que ofreció esa carrera en el país, la demanda por Medicina es la más alta. El doctor Jorge Alemán, actual decano de la Facultad de Ciencias Médicas de esa alma máter, explica que antes de 1979 solo podían entrar cien personas cada año.

“Luego, entre 1979 y 1980 hubo mayor apertura, se modificó el currículo y pasó de ser de competencia a ser por asignatura. Eso dio oportunidad para que se incluyeran más estudiantes. Ingresaron 500”.

En 2014 en la UNAN-León 884 estudiantes, de un total de 1,700, eligieron estudiar Medicina como su primera opción. Otros 51 tenían esta misma carrera como segunda opción. Tras hacer el semestre de Estudios Generales, 539 de los 884 continuaron empecinados en que Medicina era su primera opción de estudio. Solo entraron 228, y el puntaje más bajo fue de 92.7 puntos.

“Las carreras más demandadas tienen dos tipos de características, hay unas que son más demandadas de manera histórica y hay otras que son en determinado momento, que se ponen como de moda”, explica Arturo Collado, del CNU.

El Informe de Desarrollo Humano 2013, elaborado por el PNUD, indica que en Nicaragua no hay ni un médico por cada 1,000 personas. El estudio añade que existen 0.4 médicos, entre generales y especialistas, por cada 1,000 habitantes, un dato que contrasta con países vecinos como El Salvador, donde existen 1.6 médicos por esa misma cantidad de habitantes.

Médico: estatus

“Yo quisiera que hubiese más enfermeros, bioanalistas —dice Freddy Meynard Mejía, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNAN-Managua—. Por ejemplo, antes la carrera de Optometría era desconocida y ahora se llena. La gente tiene el statu quo de médico y quiere ser médico, entonces debe haber una lucha cultural, porque cuando hay un enfermo la gente pregunta si hay un doctor y no confían en profesionales con otras especialidades como Psicología, Nutriología, por mencionar algunos”.

Meynard Mejía insiste en que “la sociedad tiene derecho a querer un estatus, pero no solo se necesitan médicos”.

En ese sentido, agrega que “se necesitan promotores de la salud, educadores, investigadores, laboratoristas”, dice.

Este año 2,314 estudiantes ingresaron a la UNAN-Managua para estudiar Medicina, pero solo se abrieron 300 plazas.

La UNAN-Managua determinó que el 67% de los que ingresan debe proceder de los departamentos y el restante 33% de Managua. “Debemos tener diferenciado cada territorio según su necesidad y así formarlo. Iniciamos el proyecto con la Uraccan, la BICU, los centros de Matagalpa, Chontales, Carazo y Estelí para formar médicos en los territorios. Este proyecto empezó en 2009 y fomentó la desconcentración de la carrera”, agrega Meynard Mejía.

Para el funcionario de la UNAN-Managua, “en el país sin duda hace falta mucha gente que se forme como médico, pero hay que asegurar que se formen de acuerdo a las necesidades de cada territorio”.

En la UNAN-León egresó recientemente la primera médica mayangna formada en esa casa de estudios.

¿Hay trabajo?

Meynard Mejía sostiene que es importante quitar la creencia de que los médicos solo pueden trabajar en un hospital.

“El concepto de que la medicina es solo para trabajar en un hospital es erróneo. Les han metido en la cabeza de que deben trabajar en el sistema de salud y ningún Estado tiene la capacidad de tener a tanta gente trabajando. Los estudiantes aspiran a ser contratados por el Ministerio de Salud. Nosotros también le estamos diciendo que pueden crear su propio trabajo”.

Meynard Mejía calcula en 20% la cantidad de graduados que laboran en el Estado. “La mayoría visible está trabajando en el Estado, pero cuando haces el número resulta que no es la mayoría de los graduados”, dice.

En tanto, el doctor Jorge Alemán, decano de Ciencias Médicas de la UNAN-León, apunta que en los últimos años el Minsa ha duplicado la cantidad de plazas y que al salir de la universidad todos los egresados de Medicina deben realizar dos años de servicio social, generalmente en zonas rurales del país.

“Luego pueden quedarse trabajando en el Minsa siempre y cuando existan plazas”, anota Alemán.

Datos oficiales de 2010 indican que en el país había 7,059 profesionales de la salud. De estos, 4,256 eran especialistas, subespecialistas, médicos generales, residentes e internos.

Auge de la enfermería

El doctor Jorge Alemán informó que en los últimos años ha aumentado la demanda de la carrera de enfermería en la UNAN-León.

Curso dominical
Había un curso regular y un sabatino destinado a personas trabajadoras del Minsa, pero desde el año pasado se abrió un programa dominical, comentó Alemán.

En otros municipios
Las subsedes de la UNAN-León en Somoto, Somotillo y Jinotega también ofrecen la carrera de enfermería.