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Las ciudades de León y Granada se consideran las más vulnerables de Nicaragua ante la ocurrencia de un terremoto debido a que concentran gran cantidad de viviendas  de adobe, taquezal y madera, señaló Enrique Chavarría Meza, Comandante Primero del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, BCBM.

“De acuerdo con los estudios hechos por el Sinapred, las ciudades de León y Granada, son las que dan un poco más de temor por ser ciudades coloniales con construcciones muy viejas”, dijo Chavarría, luego del simulacro ante emergencias realizado a nivel nacional por el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, Sinapred.

Explicó que los terremotos no matan gente, sino que es la mala construcción de las viviendas lo que pone en peligro a la población.

Recordó que el terremoto de 1972 en la capital fue de 6.2 en la escala Richter y murieron 10 mil personas, muchas de ellas fueron ahogadas  por el polvo generado por la caída de las construcciones de adobe. Mientras que el de 2014 aunque fue de igual intensidad no hubo víctimas, resultado que atribuye a que existe más supervisión de las normas de construcción, y la gente utiliza materiales y técnicas de construcción más seguras que el adobe.

Simulacro nacional

El jefe del BCBM apuntó que dado que Nicaragua tiene en su historial de desastres, terremotos, maremotos, huracanes y erupción de volcanes,  es necesario que la población esté preparada y participe en simulacros como el realizado ayer.

Según los datos gubernamentales el ensayo de desastre movilizó a 1 millón 173 mil 313 estudiantes y a 44,177 educadores de 9,398 centros educativos de primaria y secundaria. También participaron más de 100 mil servidores públicos de las 64 instituciones del Estado y unos 500 mil pobladores de barrios y comunidades.

Uno de los escenarios más completos del simulacro en Managua se realizó en el barrio San Antonio de Managua, donde se evacuaron los edificios, se identificaron los puntos de concentración, se apagaron estructuras en llamas y se realizaron rescates en alturas y en estructuras colapsadas.

“Lo esencial es estar organizados como comunidad para poder salvaguardar la vida”, especificó Daniela Caldera, delegada del Distrito II.

El jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil, Coronel Rogelio Flores, valoró que el simulacro fue un éxito, ya que los planes se ejecutaron sin problemas, bajo la coordinación del Sinapred como puesto de mando nacional, teniendo 17 puestos departamentales, 153 puestos municipales y 6 mil comités de barrios.

Una de las observadoras del ejercicio fue la coordinadora residente de las Naciones Unidas en Nicaragua, Silvia Rucks, quien dijo estar impresionada por la alta coordinación que existe entre el Sinapred, Defensa Civil y la población.