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En 1997 surgió en Europa un brote de fiebre porcina clásica. Desde ese momento la Unión Europea, a través de una resolución del parlamento europeo, invitó a la Comisión Europea a mejorar la trazabilidad de los movimientos de los animales vivos dentro del mercado único, a través del Sistema TRACES, una herramienta de control del comercio.

Desde su puesta en marcha, en abril de 2004, TRACES ha demostrado ser una herramienta eficaz para las autoridades veterinarias a la hora de responder con rapidez y de manera coordinada cuando hay riesgos para la salud.

TRACES es obligatorio para todos los estados miembros de la UE desde el 1 de enero de 2005, y voluntario, para los países que no son miembros de la UE.

En la actualidad utilizan el sistema 29,100 usuarios de 73 países del mundo y por día registra 1 millón de notificaciones electrónicas.

Los países de Centroamérica ya lo utilizan para realizar sus ventas al viejo continente, pero la idea es que se use para las exportaciones entre los países centroamericanos.

El Nuevo Diario conversó con Didier Carton, quien coordinó el inicio y puesta en marcha del sistema TRACES en Europa. Carton participó en un taller de capacitación sobre TRACES dirigido a técnicos certificadores de los seis países de la región, mediante el Programa Regional de Apoyo a la Calidad y a la Aplicación de las Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, Pracams.

¿En qué consiste el sistema TRACES y cómo funciona?
TRACES es una aplicación online multilingüe para el control y la certificación del comercio de animales, productos de origen animal, así como plantas, semillas y material propagativo. Es una  herramienta de gestión para rastrear los desplazamientos de animales y productos de origen animal fuera de la Unión Europea, como dentro de ella. También abarca las importaciones a la Unión Europea de piensos (alimento para animales) y de alimentos de origen no animal, así como de vegetales, semillas y plantones.

Tiene por objetivo mejorar la relación entre los sectores privado y público y reforzar la cooperación entre las partes de la Unión Europea, con el fin de facilitar el comercio, potenciar la seguridad de la cadena alimentaria y proteger la salud de los animales. Este sistema consolida y simplifica los sistemas existentes.  Constituye una importante innovación en la mejora de la gestión de las enfermedades de los animales y la reducción de la carga administrativa que soportan los operadores económicos y las autoridades competentes.
La red de TRACES está formada por autoridades nacionales, puesto de control en las fronteras y comerciantes. Todos ellos están implicados en el proceso de certificación a través del sistema.

¿Qué asegura el sistema TRACES?
Asegura la trazabilidad, es decir que conserva el registro de los movimientos de mercancías entre los países que lo utilizan. Además que el intercambio de información entre comerciantes y autoridades acelera los procedimientos administrativos. También permite una reacción rápida en el caso de amenazas para la sanidad, rastreando los movimientos de los animales y los productos, facilitando la gestión del riesgo si existe una amenaza  para la salud y aumenta la seguridad de la cadena alimentaria y la sanidad animal.

¿Cuál es la propuesta de la Unión Europea para la región con este sistema?
Que sea utilizado para facilitar el comercio regional y acelerar la integración regional. Actualmente todos los países de Centroamérica lo utilizan para realizar sus exportaciones a la UE, pero la propuesta es que también lo utilicen para realizar sus transacciones entre los mismos países de la región.

¿Qué beneficios trae para la región este sistema?
Fortalece la cooperación, facilita el comercio y simplifica los procesos administrativos relacionados al comercio. Esto se traduce en un gran ahorro para los exportadores porque con una sola documentación podrán pasar las fronteras sin tanta demora. Facilita armonizando los certificados entre los países, acelera los procesos administrativos y favorece el comercio internacional al estar disponible en 35 idiomas.

¿Qué beneficios ofrece a los consumidores?
La trazabilidad de la cadena alimentaria, mejores controles de los animales y productos de origen animal y no animal, y una rápida gestión del riesgo en el caso de riesgo para la salud.

¿Y para las autoridades?
Una armonización de la aplicación de la normativa y los procedimientos en cooperación con otros sistemas de información como las aduanas, la simplificación administrativa para las autoridades nacionales y una mejor cooperación entre las autoridades al estar disponible en múltiples idiomas.

¿Este sistema ayudaría a fortalecer la integración regional?
Por supuesto, la idea es hacer lo que hicimos en la Unión Europea, que consiste en suprimir las barreras internas dentro de la región, hoy en día no existen barreras en todos los estados miembros para intercambiar animales. Hay certificados disponibles en el sistema TRACES sobre el punto de origen y destino de ese animal. Eso es lo que queremos hacer en la región, fortalecer el mercado interno.  Es con este tipo de proyectos que podremos concretar la armonización del mercado interno de Centroamérica.

¿Disminuiría el tiempo de tránsito de mercancías en la región?
Por supuesto, desde el momento que va a suprimir los controles internos de aduanas mejorarán los tiempos de entrega del producto. También hace más fácil el control de fraude. Esto vendrá a disminuir costos por exportación y la calidad del producto. En este momento cinco de los seis países de la región utilizan TRACES para realizar sus exportaciones a Europa. Si se utilizará para el intercambio comercial en la región, se ahorrarían horas de inspección en los puestos de cuarentena de las diferentes fronteras.

El experto

Didier Carton

Es el actual jefe del sector TRACES, Unidad de Sanidad Animal, Salud y Seguridad Alimentaria de la Unión Europea.
Es doctor en Veterinaria por la Universidad de Lyon, Francia, y licenciado en Derecho.
Desde 2002 es funcionario de la Unión Europea y es el creador del sistema Traces, en 2004.
Trabajó durante 15 años como director  de los servicios veterinarios y fitosanitarios en Nueva Caledonia y fue secretario general de la comisión regional de la Organización Mundial para la Salud Animal, OIE, para la región Asia, extremo Oriente y Oceanía.