•   Masaya  |
  •  |
  •  |

Las esperanzas de que Isaac Cordero García, de 13 años, saliera airoso de la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, del hospital de referencia nacional Antonio  Lenín Fonseca, se desvanecieron en horas de la noche del martes, se rindió ante la muerte.

Cordero García se convirtió en la segunda víctima mortal del accidente ocurrido las primeras horas del martes 10 de marzo, cuando había salido a ejercitarse junto con su vecina Arelis Isabel Márquez Gutiérrez, de 17 años-- quien falleció cuando era trasladada al hospital Humberto Alvarado, de esta ciudad.

La tragedia se dio a la altura del kilómetro 28.5 de la carretera Managua-Masaya, cuando los jóvenes fueron embestidos por la camioneta placa M-116 522, conducida por Eduardo Estéfano Vega Flores, de 28 años.

Según la resolución que entregó la Dirección de Tránsito Nacional a la familia doliente, el accidente se dio porque Vega se durmió al volante, ya que tenía tres días de trabajar las 24 horas.

Primogénito

José Jeremías Cordero y Aidalina García Tijerino, estaban devastados por la pérdida de su primogénito, a quien lo concibieron con dificultad al igual que el segundo retoño. El adolescente luchó por sobrevivir durante ocho días.

Yamileth Ruiz, tía de Cordero García, expresó que su sobrino presentó un poquito de mejoría, pero después quedó en coma y no sobrevivió al último infarto.

“Él (víctima) estaba luchando por vivir y lo sentimos, pero los golpes fueron muy fuertes en todo el cuerpo, principalmente en la cabeza. Desde que salió del hospital Humberto Alvarado hacia el hospital Antonio Lenín Fonseca, su estado fue crítico”, comentó Ruiz.

“Ellos (Aidalina y su hijo Isaac), salían a correr diario, porque a ella los doctores la mandaron a caminar por salud, igual que a la mamá de Arelis Isabel”, comentó Ruiz.

Cordero García cursaba el segundo año de secundaria en el instituto Central de Masaya, era un niño aplicado y líder de la materia de inglés, pertenecía a la iglesia Santuario Familiar Bautista.

Los familiares lamentan que la Policía Nacional, no llegó a la vivienda para corroborar la muerte del menor, por lo que exigen justicia.

Los restos de Cordero García descansan en el cementerio del barrio San Carlos.