Leyla Jarquín
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Luego que  la profesora Nelly Márquez de Alonso admitió su responsabilidad, Monseñor Silvio Fonseca, vicario pastoral de Familia, Vida e Infancia de la Arquidiócesis de Managua, repudió el maltrato en el kínder María Montessori, en Altamira, y dijo que la educación es una vocación de amor.

Por su lado  José Antonio Zepeda, miembro de la comisión interinstitucional encargada de investigar el  caso de maltrato infantil en el kínder María Montessori, confirmó que existen fundamentos para cancelar el funcionamiento de este centro, pero que la decisión ahora está en manos del Ministerio de Educación, Mined.

“La comisión ya entregó el informe (al Mined) y lo que corresponde, de acuerdo con los fundamentos que existen, es cancelar la autorización de funcionamiento”, señaló el también secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua al ser consultado vía telefónica por El Nuevo Diario.

Zepeda indicó que por tratarse de un caso que tiene un impacto laboral y social, la comisión no actuó precipitadamente, sino que escuchó a todas las partes involucradas, entre ellas a la directora del kínder, Nelly Márquez de Alonso, quien dijo, aceptó la situación que muestran los tres videos donde aparece golpeando en la cabeza a tres estudiantes.

SIN EXPLICACIÓN

“Algunos padres le preguntaron por qué lo hizo y ella no supo responder, simplemente considera que hizo algo que no se explica”, apuntó Zepeda, y reiteró que uno de los elementos de peso para recomendar el cierre del centro es que la persona denunciada es su dueña, directora y docente, además de propietaria de la casa donde funciona.

Entre las causas de cancelación que contempla el Manual para el Funcionamiento de Centros Educativos Privados y Subvencionados, está la “violación a los derechos de la niñez y adolescencia debidamente demostradas ante las autoridades competentes”.