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El inversionista chino Wang Jing dijo a BBC Mundo que el canal interoceánico que prevé construir en Nicaragua superará las críticas de quienes adversan al megaproyecto.

Jing confesó sentirse presionado internacionalmente por la obra, pero advirtió que “las acciones pesan más que las palabras” y prometió convencer a todos los críticos del proyecto valorado hasta hoy en US$50,000 millones.

“La mayor presión viene de tener que ganar el reconocimiento del mundo. No puedo dejar que este proyecto se convierta en un hazmerreír internacional”, manifestó el inversionista asiático a la emisora londinense.
Intentará resolver

Jing comentó que es inevitable que aparezcan nuevos problemas, pero se mostró seguro de poder resolverlos y restó importancia a quienes se han declarado escépticos y critican el posible impacto de la obra en el lago Cocibolca de Nicaragua.

“No podemos anticiparnos a todo, pero podemos intentar resolver cada problema cuando aparezca”, subrayó el inversionista chino, que tiene previsto construir el canal interoceánico en cinco años.

Wang Jing, que visitó Nicaragua por primera vez en 2012, afirmó que el canal interoceánico sería tres veces más grande, más ancho y profundo que el Canal de Panamá, para que puedan navegar por él buques gigantes con contenedores de última generación.

Explicó en la entrevista que con el canal se crearía una zona de libre comercio, puertos internacionales, complejos turísticos y un aeropuerto internacional.

El inversionista dijo tener confianza en la experiencia de las empresas chinas que le han expresado su interés en la obra, asegurando que tienen experiencia en la construcción de grandes proyectos.

Rechaza interés político

Ante los señalamientos de que el comercio naviero sufre una merma por el tráfico ferroviario y por que los centros industriales del mundo pueden estarse alejando de Asia, el empresario chino enfatizó en que el 90% del comercio mundial se mueve por la vía marítima, por ser la más barata y más conveniente.

Al final de la entrevista con BBC Mundo, Wang Jing negó cualquier vínculo de este proyecto de canal con algún interés político de China en Centroamérica, zona considerada históricamente como el “patio trasero” de Estados Unidos.

“En esta época la economía global está tan desarrollada que ya no se puede decir que nada sea el patio trasero de nadie”, respondió Jing, agregando que el canal nicaragüense también beneficiará a la economía de Estados Unidos.

Estudian suelos

La empresa de Jing --concesionaria del canal--, HKND, realiza obras en la zona sur de la costa del Pacífico de Nicaragua, donde hace estudios de suelo para la posible construcción de un puerto donde iniciaría el canal.

Mientras, empresas constructoras nicaragüenses contratadas por HKND rehabilitan caminos en un trecho de seis kilómetros, según constató El Nuevo Diario hace una semana.