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La resolución del Parlamento Europeo hecha pública el jueves, en la cual piden al gobierno nicaragüense el respeto al principio de Estado de Derecho, la democracia y los derechos humanos, para especialistas en el tema refleja que la situación de nuestro país ha trascendido y preocupa a la comunidad internacional, por lo que hacen un llamado al presidente Daniel Ortega a que reflexione y dé un giro positivo.

Javier Meléndez, Director Ejecutivo del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, comentó que el documento refleja que los gobiernos europeos están bien informados del desafortunado carácter deficitario de la democracia en Nicaragua, lo que incide en los términos en que ellos podrían cooperar con nuestro país.

Deben respetarse las reglas del juego
“En los últimos años Nicaragua mostró un compromiso casi irrestricto con un esquema de gestión democrática, el respeto a libertades fundamentales como la de asociación, de movilización y de opinión, sin embargo esto ha cambiado”.

Meléndez indicó que hay una conciencia internacional de que cada país debe respetar ciertas reglas, y dijo estar convencido de que nadie quiere una situación como el cese de la ayuda financiera, ni condicionamiento de la cooperación. Algo que también descartó es que las críticas realizadas se deban a la ideología que profesa el gobierno de Ortega.

“El Frente Sandinista es una realidad política, un partido fuerte, organizado y de vanguardia, algo que la comunidad internacional debe respetar. Pero me parece que no es un asunto dirigido a un gobierno con una ideología específica, es un asunto surgido por una gestión que no está dando confianza de lo que se espera”, dijo el representante del Ieepp.

No es injerencismo
Señaló que toda cooperación tiene un nivel de exigencia de respeto a valores universales, sin importar sus consideraciones ideológicas, algo que se demuestra cuando a El Salvador se le realizó una revisión de la cooperación debido a que el sistema judicial de ese país enfrentó situaciones que no eran compatibles con los compromisos adquiridos. Igual sucedió en Nicaragua cuando se cuestionó el desvío de fondos y se atacó la corrupción en el gobierno de Arnoldo Alemán, representante del Partido Liberal.

“A esto no se le puede llamar injerencismo, aunque este concepto es relativo pues cuando se critica a un gobierno es malo y cuando se ayuda no lo es”, expresó Meléndez.

Para la doctora Vilma Núñez, Presidenta Ejecutiva del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, el injerencismo fue claramente definido durante la lucha de Nicaragua contra el gobierno de Estados Unidos en la Corte Internacional de Justicia en La Haya, cuando se demostró que hubo financiamiento de tropas y asesoría militar para derrocar a un gobierno.

“La resolución de los parlamentarios europeos no es eso, es un llamado al respeto a los derechos ciudadanos, a los derechos humanos y al Estado de Derecho. Nadie puede negar la exclusión política del Movimiento Renovador Sandinista y de los Conservadores, nadie puede negar la persecución contra los defensores de derechos humanos, contra las mujeres que luchan por los derechos sexuales y reproductivos, además tampoco se puede negar que hubo irregularidades durante el proceso electoral municipal. Sin embargo, en ningún momento se plantean amenazas, sino recomendaciones que esperamos tengan algún efecto en el mandatario nicaragüense”, comentó Núñez.

Ortega debe reflexionar
En esta temporada navideña, ella hizo un llamado de reflexión al presidente Daniel Ortega que revise lo ocurrido durante el año y examine quiénes lo están asesorando, ya que su política en 2008 está ahuyentando a la cooperación internacional afectando a los nicaragüenses, obligándolo a recurrir a sus viejos aliados en medio de una crisis económica mundial.

“No todos pueden estar equivocados con el gobierno de Ortega. Es necesario un cambio porque esto no puede seguir ocurriendo”, enfatizó la doctora Núñez, quien tiene la esperanza de que Ortega reflexione el próximo año y no empeore la situación.