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Con el reflejo del dolor en sus rostros ante la pérdida irreparable de uno de los grandes robles del periodismo, hombres y mujeres de prensa le rindieron un sentido homenaje a Manuel Eugarrios, quien ayer fue sepultado en el Cementerio Oriental de Managua.

En las honras fúnebres, que se llevaron a cabo en la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN), el doctor Danilo Aguirre Solís, Director-fundador de END, dijo que el deceso de Manuel “nos cayó como un rayo en cielo sereno”.

“Porque Manuel era siempre sereno y optimista en su extraordinaria capacidad de conversar, serena la lucidez con la que analizaba los tormentosos días que vive el país y el periodismo. Una persona que siempre vivió con gran dignidad y modestia, y escaló alturas insospechadas para el periodismo nacional”, expresó.

Un sueño cumplido
El doctor Aguirre dijo que Eugarrios fue el único que de alguna manera tuvo algún pequeño aviso de lo que esa tarde del viernes (19 de diciembre) nos iba a traer. “Fue el mismo Manuel bastante silencioso, sin avisarle a mucha gente que de la indemnización que sacara de su jubilación de la Asamblea Nacional, recogió recursos para volver a andar los pasos que 45 años atrás había tenido en Europa, en España sobre todo”.

Diciembre tormentoso de Manuel de 1972
El doctor Aguirre también recordó a Manuel en otro diciembre terrible “a la orilla de montañas de escombros que sepultaban a su hija, desconcertado, sin ánimos de levantarse de la cuneta, donde estaba sentado, y con un grupo de familias y amigos nos acercamos y contribuimos de nuevo a levantarlo a la vida, que Managua no se moría esa mañana del 23 de diciembre de 1972”.

Así como Manuel se recuperó, “hoy frente a sus restos mortales mi principal mensaje es que le demos vida a su obra, la obra de Manuel es un legado para el periodismo nacional, lleno de innumerables facetas, un prosista como periodista, rayando en la poesía, porque Manuel también era poeta...”.

“Manuel en los Miradores Semanales –-su histórica columna-- dejaba caer alrededor de los problemas del periodismo y la vida nacional toda esa dignidad y combatividad que dejó en su último intento del Mirador Semanal la tarde de este viernes, y cuando se tenga que hacer referencia a cualquier paradigma del periodismo nacional, estoy seguro que ahí no va a faltar el nombre de Manuel Eugarrios”, manifestó el doctor Aguirre.

También recordó Danilo que Manuel no sólo fue un luchador antisomocista, sino que fundamentalmente fue un demócrata, “porque en toda su vida tuvo como baluartes la libertad y la democracia”.

Mario Fulvio Espinoza habló en nombre del Colegio de Periodistas de Nicaragua, y para iniciar su discurso, y parafraseando a César Vallejos, dijo que “Manuel se marchó sin despedirse, y de las muchas facetas admirables de este hermano deseo en esta ocasión destacar una: el miedo a las despedidas, ese temor humano a la palabra adiós, y eso explica su partida en silencio...”.

Manuel era tenaz y terco en continuar la charla, “y todo esto para evitar el adiós, y recuerdo cuando al final de las giras que hacíamos con la Fundación ‘William Ramírez’, Manuel nos retenía con su verbo abrumador y con cuantas molestias aceptaba al fin que cada quien se fuera por su lado”.

“Siempre fue un hombre de diálogo, un verdadero parlamentario que para hablar sobre diversos temas insistía, para disfrutar de la amistad, de la hermanad y de estar dentro de la intimidad del grupo, y así disfrutar de la amistad de sus amigos y colegas”, dijo Espinoza en las honras fúnebres a la que asistió el asesor económico del gobierno actual, Bayardo Arce Castaño.

Grupo “José de la Jara” y Carlos Mejía
Arce, en declaraciones formuladas a END, lamentó que la Asamblea Nacional esté empantanada, porque ese Poder del Estado debió haberle rendido homenaje porque fue diputado y uno de los legisladores que firmaron la Constitución Política aprobada en 1987. Además, fue el mejor periodista parlamentario que ha tenido Nicaragua, el que seguramente ya se estará preparando para escribir su “Mirador Semanal del cielo”.

Las honras fúnebres fueron musicalizadas con marimba y guitarra del Grupo “José de la Jara”, de las comunidades cristianas de la Colonia Nicarao, que interpretó el tema Amigo, del brasileño Roberto Carlos, que hizo brotar las lágrimas de familiares, amigos y periodistas, y también ejecutó algunos temas de la Misa Campesina.

El toque mágico musical en la memoria de Manuel lo puso el cantautor Carlos Mejía Godoy, al interpretar “Nicaragua, nicaragüita”, al tiempo que estrenó el tema que acaba de grabar en estudio titulado: “La Nicaragua linda”, dedicándoselo a Eugarrios “esté donde esté”.

Mejía Godoy recordó que hace dos días, en la presentación del libro del doctor Sergio Ramírez Mercado, El cielo llora por mí, estrechó la mano de Manuel sin saber que iba a ser la última vez “que le daba ese abrazo, estábamos en diferentes filas, nos encontramos y siempre nos saludábamos, y le pregunté: ‘¿Cuándo va a ser la próxima tertulia en la casa del doctor Sergio García Quintero?’, y él me dijo que antes del año nuevo, y esa tertulia estoy seguro que la está celebrando Manuel en la esquinita de una galaxia, reunido con sus hermanos periodistas que se nos adelantaron en ese tránsito hacia la eternidad”.

El tango fue infaltable en el homenaje
También reiteraron el legado que Manuel deja al periodismo nicaragüenses Rolando Cruz, por el Sindicato de Periodistas; Manuel Aragón Buitrago, amigo personal de Eugarrios; Elsa Gómez, Presidenta de la UPN, mientras que el veterano hombre de radio Eduardo López Meza, después de historiar la gesta que Manuel tuvo en el periodismo de Catacumbas, le dedicó algunas estrofas del tango “Adiós muchachos”.

Cerró el homenaje el padre Antonio Castro, de la iglesia La Merced, del barrio Larreynaga y la Colonia Tenderí, quien antes de llevar a cabo el responso valoró la organización del homenaje que hizo la UPN, y recordó que en cuestión de minutos se regó la noticia sobre la muerte de Manuel.

“Esta convocatoria nos hizo Manuel, y siento que la misma tiene algo especial, como es la unidad a pesar de la diversidad de pensamientos y opciones, unidad para conseguir la paz, la justicia, el derecho, la dignidad, la libertad para conseguir el amor”, dijo el religioso, quien recordó que el periodismo de Catacumbas fue un riesgo terrible, “tanto para los sacerdotes que abrimos los templos, como para los que asistían a escuchar las noticias y quienes hicieron las noticias (los periodistas).

“Manuel no fue un hombre que frecuentaba la iglesia, pero él encontró a Dios en cada hermano, en cada causa de la justicia, en cada causa de la dignidad de las personas por las cuales luchó con su pluma”, terminó diciendo el párroco.