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Desde las once de la mañana de este viernes santo, vecinos de La Calle Real o mejor conocida como “La Calle de las Alfombras Pasionarias”, en la comunidad indígena de Sutiaba, en el departamento de León, se convirtieron en artesanos y pintores para elaborar las hermosas y tradicionales alfombras.

Las alfombras pasionarias están elaboradas a base de aserrín y colorante, en las que se plasman los diferentes momentos de la vida y obra de Jesucristo, esto con motivo de la celebración de la Semana Santa y como parte de las tradiciones de nuestro país.

La calle de las alfombras, donde se elaboraban más de 20 obras,  llamó la atención de muchos turistas, quienes disfrutaron de todo el proceso de elaboración en compañía de sus familiares y amigos.

UNA TRADICION

Muchos de los artistas que elaboran las alfombras pasionarias, han heredado este arte tradicional por sus padres y abuelos, como es el caso de Doña Arlen Hernández Ruíz, quien desde muy pequeña ayudaba a su abuelo a elaborar las alfombras, actualmente, ella en compañía de sus hermanos e hijos a continuado con esta tradición familiar.

“Yo me inicié en la elaboración de las alfombras desde que era muy pequeña, mi abuelito me enseñó a trabajar el aserrín y las figuras, ahora que ya él no está entonces todos los nietos y bisnietos continuamos con la tradición familiar porque somos una familia creyente y consideramos que esta es una manera de agradecerle a Dios” , comentó Hernández.

Otro de los que trabajó en la elaboración de estos bellos tapices es Keler Cáceres, un joven que ha venido colaborando con esta tradición desde hace años en compañía de todos los miembros de su familia.

“Las alfombras pasionarias han sido parte de mi familia, yo soy la tercera generación que trabaja en esto y es para mí un orgullo dibujar y plasmar la imagen de nuestro señor Jesucristo”, afirmó Cáceres, quien añadió que el proceso más difícil en la elaboración de estas alfombras es realizar el dibujo.

UN INNOVADOR

En tanto, el artista plástico nicaragüense Federico Quezada, manifestó que creó en el año de 1998 una nueva técnica llamada Aserrín Ecológico Permanente, Aecop, luego que enfermara y no pudiera continuar con la elaboración de las alfombras directamente en la calle.

“La técnica es ecológica, porque las sobras de madera, con la técnica Aecop, pueden ser recicladas”, afirmó Quezada, quien relató que entre sus obras se encuentra el sufrimiento de Jesucristo, el cáliz, el rostro de María, y Jesús en la villa sacra, entre otras representaciones alusivas a la pasión y muerte de Jesús.