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Ante la falta de estrategias para educar y corregir a los niños y niñas, en Nicaragua se ha arraigado un sistema de crianza basado en los golpes y la humillación, el cual muchas veces trasciende el hogar y se manifiesta en escuelas y lugares públicos.

Dicha situación podría comenzar a cambiar a partir de hoy con la entrada en vigencia del nuevo Código de la Familia, que en su articulado establece que no se puede utilizar el castigo físico y humillante como forma de corrección y disciplina, considera la Procuradora de la Niñez y Adolescencia, Martha Toruño.

A su juicio, la prohibición de ese tipo de maltrato conforma una base legal para que la población tome conciencia del daño que causan en los niños y niñas, y que por tanto, deben buscar nuevas formas de enseñanza y corrección.  

¿Qué va a cambiar en Nicaragua, o debería cambiar, a partir de que entre en vigencia el Código de la Familia?

Este miércoles lo que cambia es la posibilidad de poder incidir en la población para ir introduciéndola en nuevas prácticas de crianza. El Grupo Promotor del Buen Trato, que lo conforman varias organizaciones, ha hecho trabajo de sensibilización de los padres sobre los derechos de la niñez a su integridad física y mental, hay gente que ha respondido bien, pero como es una costumbre arraigada se ha heredado de generación en generación y hay quienes reconocen que gracias a que sus padres les pegaron no son delincuentes ahora, entonces es una tradición difícil de erradicar.

Pero el hecho que se establezca que es prohibido, te da una base, y aunque en realidad el Código de la Niñez ya decía que es prohibido el maltrato, la verdad es que se les sigue pegando a los niños propios y ajenos y lo que salió en las escuelas la semana pasada es nada más alguien a quien agarraron ‘in fraganti’, porque se supone que en las escuelas nadie filma a los maestros y en las casas nadie filma a los padres y las madres cuando le pegan a los niños, porque eso se ha considerado un derecho paternal.
Ahora que tenemos una base legal prohibiéndolo tenemos un asidero para que la gente sienta que tiene que buscar otras opciones porque esa es ilegal.

Si dice que es una cultura que está muy arraigada y que incluso es considerada un derecho paternal ¿cómo con este Código  se va a cambiar eso si el mismo no establece sanciones?

Esa es una tarea pendiente, ese es el paso que sigue, nosotros estamos felices porque declararon que es ilegal pegarle a los niños, pero ya hemos argumentado como Grupo Promotor del Buen Trato ante la Corte Suprema de Justicia y ante algunos diputados que es necesario establecer penas, sanciones específicas. Hay sanciones para las agresiones, (pero) no vas a castigar igual a dos adultos que se agreden, como a un grandote que maltrata a un niño que no puede defenderse. Si usted se pone a pelear con alguien de su edad, popularmente decimos ‘están taco a taco’, pero si le pega a su hermanita de 3 ó 4 años usted no está ‘taco a taco’ y esa niña no tiene ninguna posibilidad de defenderse y si usted es además su maestra, mucho menos, porque es la autoridad la que está castigando o el papá y la mamá y no se va a rebelar contra ellos, entonces ¿qué se crea en esos niños, cuál es el daño? Les crea un rencor, las personas que fueron maltratadas no son como las que no fueron maltratadas, detrás de las personas que han sido maltratadas con castigo corporal y trato humillante nunca vamos a poder saber qué tanto se perdió, pero sí sabemos que se perdió algo.

Si tomamos en cuenta que las secuelas del maltrato, tanto físico como emocional, son tan profundas ¿cómo se va a cambiar toda esa cultura si hablamos de personas que ya están marcadas?

Creo que es importante la conciencia, quizá cuando tengas un nivel de conciencia del daño que te hizo esa conducta, decidas no repetirla, porque hay quienes deciden que si así los educaron así educan a sus hijos, pero hay quienes dicen “esto a mí no me hizo bien”, entonces las personas que llegan a tener conciencia del daño que sufrieron no quiere repetirle a sus hijos el mismo daño que le hicieron sus padres. Queremos que tomen conciencia que los niños son personas en primer lugar y que la manera de resolver el problema de la crianza es sencillamente el hecho de reconocer los derechos de los niños (…) al tener la conciencia de que los niños son personas, vos no le vas a hacer a una persona algo que no querés que te pase a vos, entonces esa apertura de conciencia te permite actuar de otra manera, nosotros queremos apelar a la conciencia, que la gente llegue a adquirir la clara concepción de que el castigo físico no es necesario para educar.

Lo más fácil es el trompón y la patada porque es lo único que hemos aprendido, pero estemos claros que eso no es todo y que hay que ocuparse de encontrar nuevas formas de educar y corregir.

Aparte de prohibir el castigo físico y humillante contra niños y niñas, ¿apelan a que las personas denuncien estos casos?

Más bien creo que la idea es ejercitar nuevas formas de vida, ejercitar nuevas prácticas de vida desde la niñez y llegar un día a una cultura de paz, (porque) si no educas a los niños en violencia, rompes el ciclo de la violencia social que tenemos y que generación tras generación se ha repetido; si sos educado en violencia no te asombra la violencia, si de niño te vuelan palo no te asusta después ver violencia por otro lado o ejercerla vos contra tu propia familia o contra los vecinos o contra cualquiera porque tenés la formación violenta, pero si rompemos ese ciclo todos vamos a ser mejores.

¿Cómo afecta a una sociedad el hecho de tener este sistema de crianza tan arraigado?

Primero debemos estar claros que estamos hablando de una utopía, creo que Suecia se llevó las palmas hace muchos años al establecer la prohibición del castigo físico y humillante y ahorita en el mundo apenas vamos por el país número 45 que ha asumido prohibir el castigo corporal, los otros lo miran natural. Hay un estudio de las Naciones Unidas sobre la violencia contra los niños en el que se hace una descripción macabra de lo que se investigó en todo el mundo, en todos los países del mundo se violentan a los niños, se les pega, son ciudadanos de quinta, ya no digamos de segunda, ni de tercera, (sino) de quinta, el que quiere les mete la mano, abusan de ellos, se casan con niñas, las explotan, los agarran de bomba, los ponen de barricada, cualquier estupidez, cualquier salvajada le pasa a los niños del mundo, entonces ahorita nosotros estamos luchando por una cosa que muy pocos países viven.

Lo que pasa es que nosotros creemos que todo queda en el subconsciente, la personalidad queda marcada con la violencia y en un momento reaccionas con violencia sin pensarlo dos veces, entonces las secuelas no son solo íntimas, sino que irradian porque la violencia es contra otros… él fue víctima una vez y una vez va a ser victimario.

Antes de que fuera Procuradora Especial de la Niñez y Adolescencia ¿conocía a fondo la situación de la violencia que se ejerce contra niños y niñas en Nicaragua?

Sí, antes de ser procuradora fui un tiempo técnica del Ministerio de la Familia y uno toma conciencia de esas situaciones. Yo también castigué a mis hijos, tengo que reconocer eso, hoy me avergüenzo, no es para enorgullecerme, pero tengo que reconocerlo, porque si no, cómo podría estar diciendo que tiene que haber un cambio y ahora abogo para que a mis nietos no les pase lo mismo.

En una palabra o frase corta, ¿cómo describe la violencia contra la niñez?

Es un ejercicio negativo del poder de los adultos contra los niños, quienes son personas que están en proceso de crecimiento y en desventaja con respecto a los adultos.

Procuradora

Martha Toruño
PROFESIÓN: Psicóloga

Procuradora Especial de la Niñez y Adolescencia desde el 2013
Entre el 2004 y el 2007 fue técnica del Ministerio de la Familia en un programa de análisis de la niñez y la adolescencia en riesgo.