Lizbeth García  |  Velia Agurcia Rivas
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“¿Por qué la rebaja va a ser del 10% si el precio internacional del barril de petróleo ha caído al 50%?”, preguntó  un habitante del barrio Laureano Mairena que junto a su familia (un bebé, su esposa y su hijo universitario) consumen 150 kilovatios de energía al mes.

Con el recibo de marzo en la mano, que es por 498.23 córdobas, el ciudadano que no tiene sueldo fijo porque trabaja por cuenta propia,  explicó que si mantiene su consumo, la  factura de mayo reflejaría 49.80 córdobas menos,  según la reducción tarifaria  anunciada por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE).

“¿Qué puedo comprar con eso? Una libra de pechuga de pollo de 38 (córdobas) y una gaseosa”, dijo el ciudadano.

“La rebaja es poca, pero segura, y vos con tu descuento vas a comprar frijoles, tortilla o lo que sea, pero va a ayudar a mejorar la economía familiar”, apuntó  por su lado Gustavo Ortega, subdirector del Instituto Nicaragüense de Defensa al Consumidor (Indec), al referirse al 10%  de rebaja para el 80% de los clientes de energía que consumen 150 kilovatios o menos al mes.
“Vamos caminando, lógicamente no todo lo esperado, pero ya está la resolución de INE”, agregó Ortega, quien  comentó que no

se puede decretar una rebaja mayor teniendo como base el volátil precio internacional del petróleo.

IMPACTO
El año pasado el Indec presentó una propuesta de reducción tarifaria del  8% por año,  si el petróleo no sube más de 70 dólares por barril, por lo que celebraron la resolución del INE estableciendo reducciones tarifarias diferenciadas por sector.  

No obstante, manifestó Ortega, el Indec exigirá que la reducción en la tarifa eléctrica se refleje en los  precios de los productos de la canasta básica, como el pollo y la leche, para que el  poder adquisitivo del ciudadano tenga una mejoría.

Para el  Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor, la rebaja “no es suficiente”, porque lo que se requiere en el país es una revisión de las tarifas.

“Sí estamos satisfechos en el sentido de que debía haber algún tipo de reducción, pero sabíamos que no iba a ser mayor de 12 o 15%”, apuntó Juan Carlos López, coordinador del Centro, quien  reconoció que hay un beneficio para el consumidor.

Sin embargo, señaló que la reducción es momentánea, porque de aquí a 3 o 4 meses los valores de los precios internacionales de los combustibles pueden variar, “por lo que el tema principal es revisar los pliegos de la tarifa eléctrica”.

López insistió en que no solo se trata de  cambiar números en los pliegos tarifarios, “sino  ver cómo está distribuido el sector energético: distribución, comercialización y  la generación,  que es donde está el mayor importe”.