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La mediación y la clausura anticipada de los procesos judiciales están impidiendo que los abigeos que están diezmando la producción ganadera en la Región Central y Zelaya Sur, sean juzgados y condenados, según confirmaron autoridades policiales y del Ministerio Público del departamento de Chontales.

La situación es tal, que en muchas ocasiones los ganaderos que son víctimas de los abigeos, “ven ganancioso” durante el trámite de mediación, negociar con los delincuentes el pago del ganado robado a cambio de no ser procesados, según comentó el comisionado mayor Javier Carrillo, jefe de la Policía en el departamento de Chontales, uno de los lugares más afectados por el delito de abigeato.

Tanto para el comisionado mayor Carrillo como para los fiscales departamentales, la mediación entre el ganadero y quien le robó el ganado, es “un ciclo interminable del abigeato”.

“Es ganancioso”, según Carrillo, que un productor a quien le robaron cuatro vacas con valor de 40 mil córdobas, acepte negociar con el abigeo que a cambio de no ser procesado, ofrece pagar 80 mil córdobas por el ganado robado.

En el municipio de Santo Domingo se registraron 375 reses robadas, de ellas, según las estadísticas policiales, fueron recuperadas 131. La Policía logró la captura de nueve miembros de una banda de abigeos, pero de ellos, siete lograron su libertad tras negociar en el trámite de mediación con sus víctimas. Para el jefe policial, en la lucha contra el abigeato se necesita de la colaboración de los ganaderos para que hagan un esfuerzo por llegar hasta el fin del proceso judicial, “aunque la mediación sea un derecho que la ley da a la víctima y al victimario”. La mediación tiene sus efectos más adelante, señaló Carrillo.

En el caso del municipio de Santo Domingo, uno de los sujetos que logró salir en libertad después de negociar con el productor, fue descubierto trasegando ganado robado a otro ganadero. “Estamos facilitando el incremento del delito del abigeato”, según el jefe policial.

Responsabilizan a Ministerio Público
Para los ganaderos del departamento de Chontales, los vicios en el Poder Judicial y la falta de la acción penal por parte del Ministerio Público, son elementos que afectan en la lucha contra el abigeato.

Agustín Sequeira, ganadero de Acoyapa y representante de mil 250 finqueros de la zona, aseguró que los ganaderos ya no interponen denuncia de los robos de ganado por la desconfianza. “Nos da desconfianza el Poder Judicial”, aseguró.

Sequeira se pronunció a favor de revisar el nombramiento de los jueces, quienes según él, son los que, por actos de corrupción o por mucho tecnicismo legal, dejan libre a los roba ganado.

“No sabemos a quién pedir cuentas, si a los abigeos o a los jueces”, dijo Sequeira, quien reconoció el problema de “la mediación extrajudicial”.

De 39 casos que el Ministerio Público envió a los tribunales, 11 roba ganado salieron libres durante el trámite de mediación, seis casos fueron a juicio, pero sólo uno fue condenado, el resto salió mediante la figura jurídica de “clausura anticipada”, es decir, las víctimas decidieron no presentarse durante el proceso o no llevaron testigos, según funcionarios del Ministerio Público del departamento.

“Eso evidencia que no hay colaboración al momento del juicio ni por la propia víctima. Hay juicios que se han suspendido dos y tres veces por falta de presencia de víctimas y testigos”, afirmó la fiscal Aurora Amador.

Pero al problema del abigeo se suman otros elementos como la contratación de personas sin pedir referencias sobre sus antecedentes penales. Los mismos ganaderos demandaron a las autoridades la instalación de ventanillas donde gestionar las guías de ganado y las cartas de venta. Muchas de las personas que realizan este trabajo no cumplen con la exigencia de los requisitos de ley.

Existe una gran cantidad de formatos para la misma carta de venta y las guías, y eso, a criterio de las autoridades policiales, hace difícil el trabajo de control sobre el ganado que sale del municipio, pero, además, no hay un control de los registros de fierros, lo que permite que sea más fácil la legalización de ganado robado.