Jorge Eduardo Arellano
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SAN CARLOS / RÍO SAN JUAN
Una angustiada madre ha recurrido a todas las instancias para demandar justicia y un proceso judicial eficaz y transparente, ante la brutal golpiza de que fue víctima su hijo Yasser Iván Briceño Zamora, de 18 años, el pasado 1 de noviembre, cuando se dirigía a su vivienda, después de divertirse en la disco conocida como “La Champa”, en San Carlos, departamento de Río San Juan.

La señora María Magdalena Zamora precisó que en la despiadada golpiza propinada a su hijo, que le causó lesiones en la cabeza y en el labio, participaron unos seis jóvenes, y señaló como principal agresor a Juan Carlos Carvajal, hijo de la enfermera María Elena Sánchez, quien labora en el hospital, por lo que ella considera que su hijo no tuvo la atención debida en ese centro asistencial y aduce que hubo “negligencia como producto del “tráfico de influencias”.

El malestar de la desesperada madre es mayor porque, según ella, después de haber realizado la acusación ante el Ministerio Público, el pasado 25 de noviembre, y de haber solicitado una revaloración del caso, a estas alturas, observa “pasividad”, sin que se haya procedido a acusar ante los tribunales.

Por celos provocan riña tumultuaria
Magdalena refirió que el hecho ocurrió al amanecer del 1 de noviembre, a eso de la 1 y cuarenta y cinco, cuando Juan Carlos Carvajal, conocido como “Calín”, provocó una riña tumultuaria por celos que habría despertado su novia, Tania Oporta. A botellazos y patadas en la cabeza y el rostro la emprendieron unos seis jóvenes contra el indefenso muchacho que quedó inconsciente y bañado en sangre, relató su madre.

Según Zamora, escuchó decir que el principal agresor (Carvajal) era hijo de una doctora, por lo que “me dio miedo llevarlo al hospital” y mientras lo curaban en su vivienda, ella se dirigió hacia el albergue, donde habita la madre del agresor y familiares para reclamarle y advertirle que enfrentarían la justicia, igual hizo con otras madres de los jóvenes que también golpearon a su muchacho, pero desafortunadamente “sufrí un síndrome agudo coronario y me ingresaron al hospital, en donde recibí una buena atención, pero no sabía lo que pasaba con mi hijo”.

Explicó que aún en estado de convalecencia escuchó que su hijo estaba en el hospital con su padre, Lino Antonio Briceño, y presentaba dolor de cabeza, vómito y pérdida de visión.

Recordó que cuando su hijo llegó a Emergencias lo atendieron tres médicos, dos de los cuales orientaron placas craneales y de costado, pero que uno identificado como “chele, pecocito,”, dijo que no eran necesarias.

Zamora dice que insistió en hablar con el doctor Freddy Ruiz, Director del hospital, pero le dijeron que andaba en una comunidad cerrando campaña política, pero su esposo lo hizo telefónicamente solicitando la realización de radiografías en el cráneo, las que fueron posibles el 5 de noviembre. “Nadie observó lo que vio el cirujano doctor Juan Pablo Rojas, quien señaló una “cisuritis-Dc-F(x) craneal + Hematoma subdural”, lamentó.

Tomógrafos dañados
Añadió que ante la presión, el doctor Ruiz emitió una carta para la realización de Tomografía Axial Computarizada en el Hospital “Lenín Fonseca”, pero sumamente molesta dice haber viajado el 18 de noviembre a Managua, en momentos de las protestas por los resultados electorales, y que al llegar al hospital le dijeron que los tomógrafos estaban dañados, pero también agregaron que “informaron en tiempo y forma al hospital de San Carlos. Ante ello dice que recurrió a pagar la tomografía en Masaya y como resultado recomiendan la valoración de un neurólogo, dado que el muchacho por momento pierde la visión y sufre de mareos.

Esta madre cuestiona la contradicción existente en los dictámenes médicos emitidos inicialmente por el médico forense suplente, el doctor César Lacayo, y el propietario, doctor Henry Miranda. El primero dice que el hematoma en el cráneo, labio y excoriaciones no ponen en peligro la vida, y el otro dice haber encontrado politraumatismo, fisura en la región occipital del cráneo que puede dejar secuela y que debe valorarse en un periodo futuro.

Zamora dice haber denunciado el caso ante el ministro de Salud, Guillermo González, Procuraduría de Derechos Humanos, Cenidh y Poder Ciudadano, porque “fue una salvajada la cometida con mi hijo y los responsables deben ser castigados”.

Doctor Ruiz: “Nadie ha interferido en el proceso judicial”

Sobre los señalamientos de la señora María Magdalena Zamora, que aduce negligencia como producto del tráfico de influencias, el doctor Freddy Ruiz dijo que nada tiene que ver con el problema legal, ya sea personal o familiar de la enfermera, y aseguró que nadie ha interferido en el proceso judicial. “La justicia se encargará de determinar la responsabilidad de quien sea”, apuntó, e indicó que los dos médicos forenses han hecho sus dictámenes y nadie ha interferido, “eso está en manos de ellos y nada tengo que ver yo”.

Ruiz recordó que en ese momento no estaba, pero afirmó que “como director mi responsabilidad es institucional y en cumplimiento de mis funciones estamos revisando si hubo problema internamente”, mientras señaló que el joven fue atendido por tres médicos.

Dijo que su voluntad es contribuir en lo que sea necesario y aclaró alrededor del malestar de la señora Zamora por encontrarse con los tomógrafos dañados, que cuenta con una carta que hizo llegar al director del Hospital “Lenín Fonseca” con copia al doctor Carlos Jarquín, de Servicios de salud, en la que reclama que en ningún momento recibieron comunicación de que los tomógrafos estaban malos, “eso es incorrecto, es una irresponsabilidad que se nos juzgue sin manejar información, pues igualmente ese día también viajaron tres pacientes con órdenes de tomografía”, concluyó.