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Nahum Isaí Bravo Tórrez, autor intelectual y material del triple asesinato descubierto el pasado viernes en el barrio “Los Ángeles”, se comprometió a pagar C$100,000 a Jairo Josué Ugarte Centeno, para que le ayudara a matar a su padre, su hermana y su madrastra.

El fatal destino de Santos Bravo Gómez, Lucía Leticia Bravo Mejía y Rosibel Murillo habría sido arreglado entre Tórrez y Ugarte el 23 de marzo pasado, refiere la acusación fiscal.

Los otros tres acusados son: Orquídea Nohemí Orozco Sandoval, Erick Blandón Largaespada y Ariel Angulo Jarquín, quienes enfrentan cargos por encubrimiento, según el Ministerio Público.

De caponero a asesino

Al final el pago por el crimen fue de C$1,000, pues en la caja fuerte que tenía Santos Bravo en su casa solo guardaba C$2,500 y no el botín que su hijo creía, según salió a relucir en la audiencia preliminar, donde los cinco acusados de participar en el triple asesinato quedaron en prisión preventiva.

Nahum Bravo tomó los 1,000 córdobas para Ugarte, de los C$2,500 que encontró en la caja donde se guardaba la ganancia del día producida por el taller de mecánica que tenía su padre.

Ugarte, quien era conductor de mototaxi en el barrio Las Torres, dijo a la Policía que Nahum Bravo le dijo que los C$1,000 los tomara como “adelanto” del monto acordado.

Crímenes escalonados

Los tres asesinatos ocurrieron la tarde del jueves 26 de marzo en un lapso de dos horas. La primera víctima fue Lucía Leticia Bravo Murillo, a quien Jairo Ugarte mató a eso de las 4:05 p.m. de múltiples estocadas con una navaja, mientras Nahum Bravo la sostenía de los brazos.

A las 4:40 p.m. los presuntos asesinos siguieron con su plan. Santos Bravo Gómez regresó a su vivienda y fue atacado, hasta morir, con un bate de aluminio. Su hijo lo neutralizaba mientras su cómplice lo golpeaba en la cabeza.

Esperaron la llegada de Rosibel Murillo –6:00 de la tarde aproximadamente--, nuevamente Nahum Bravo sostiene a la víctima para que el otro sujeto con un tubo metálico le diera golpes en la cabeza.

Se conoce que los acusados lanzaron los cadáveres a la fosa utilizada para la inspección mecánica de vehículos de los clientes, donde los cubrieron con periódicos, mechas de lampazo y tablas, refiere la acusación.

De la morgue al cementerio

Por el avanzado estado de descomposición en que fueron encontrados los tres cadáveres, las autoridades del Instituto de Medicina Legal recomendaron que fueran sepultados de inmediato.

Leticia Bravo Murillo y su mamá, Rosibel Murillo, recibieron cristiana sepultura en El Sauce, León, la tarde de lunes, mientras Santos Bravo Gómez fue sepultado por sus familiares en el campo santo “Milagro de Dios”, en Managua.

Al momento de ser practicada la autopsia los tres cadáveres tenían aproximadamente 15 días de fallecidos, señaló el doctor Julio Espinoza, subdirector del Instituto de Medicina Legal.

Los cómplices

Al día siguiente --viernes 27 de marzo-- Nahum Bravo llevó a la casa donde ocurrió el triple crimen a su pareja Orquídea Orozco, quien, sabiendo de lo sucedido, se quedó en la vivienda.

Ese mismo día Bravo contrató a Erick Blandón Largaespada para que limpiara la casa y vigilara; y a Ariel Angulo Jarquín para que por C$100 rellenara con arena la fosa donde estaban los tres cuerpos.

Los abogados defensores de Blandón y Angulo alegaron que sus representados desconocían la existencia de los cadáveres.

Alega demencia

El abogado Noel Vallejos, quien informó a la Policía del hallazgo de los tres cadáveres, y ahora defiende a Nahum Bravo, pidió que este sea examinado por un psiquiatra forense, pues busca demostrar que padece trastornos mentales y que debe ser ingresado en el hospital psiquiátrico y eximido de responsabilidad penal.

Nueve días de prisión preventiva dictó el juez Julio César Arias a los cinco acusados de participar en el triple asesinato descubierto el pasado viernes en un taller automotriz en Managua.