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Tras pasar dos años sin ver acción en las Grandes Ligas por el uso de sustancias prohibidas para jugar en este deporte y sus constantes lesiones, el pelotero nicaragüense Everth Cabrera enfrentó también la partida de los Padres de San Diego, algo que lo golpeó, pero que logró superar.

Ahora que está con los Orioles de Baltimore se siente un nuevo Everth. A continuación la entrevista concedida a El Nuevo Diario desde el Fenway Park, casa de los Medias Rojas de Boston, donde habló de su vida personal y de su nueva etapa en el béisbol profesional.

¿Cómo te sientes jugando en la Liga Americana?
La verdad que me siento bastante cómodo con los Orioles, a pesar de que esta liga es catalogada como la más fuerte de la Liga Nacional. Es una liga bastante exigente, pero eso me gusta. Me encanta que la división a la que nos enfrentamos es de mucha historia, como Boston, Los Yankees, Tampa, Toronto….

¿Qué tal te recibieron en los Orioles?
Me han recibido muy bien. Los compañeros me han dado una buena bienvenida. Algunos compañeros que ya los conocía me hicieron sentir mucho mejor.

¿Te dolió dejar los Padres de San Diego?
Claro, cuando me lo informaron sentí un bajón bien fuerte. San Diego fue una organización que me vio subir y que me vio superarme y de repente pasó lo que pasó. Pero te digo honestamente, yo me puse a pensar; esto es béisbol, es trabajo, es un negocio, es dinero que se mueve y los managers y los gerentes de los equipos hacen los movimientos que sean necesarios para conveniencia propia y uno solo tiene que acatar lo que ellos digan porque somos trabajadores.

Everth, pasaste una etapa muy dura en tu carrera profesional del béisbol.  Dos años sin jugar en las grandes ligas, lesiones y hasta te viste envuelto en drogas. ¿Pensaste en algún momento con todo esto que era el fin de tu carrera como pelotero de las Grandes Ligas?

Me puso a pensar mucho, lastimosamente son inconveniencias que se te presentan en la vida y siempre van a estar ahí y no puedo hacer nada para cambiarlas. Lo que he hecho es reconocer todos mis errores y no volverlos a cometer para salir adelante.

En la sociedad en la que me encuentro, la persona es bastante discriminada. Cuando la persona cae en drogas y otros problemas se le debería ayudar a la persona y no atacarla, porque eso no resuelve el problema. Pienso que nadie es nadie para juzgar a las personas.

¿Consideras que mucha gente te dio la espalda cuando estabas en estos problemas?
Claro que sí. Muchos de los supuestos compañeros cercanos de equipo y mis amigos más cercanos me dieron la espalda. Fueron muy pocas las personas que me llamaron para darme consejos y apoyarme en ese momento difícil que estaba pasando en mi vida, ahí me di cuenta quienes verdaderamente eran mis amigos.

¿Qué aprendiste de todos los errores que cometiste?
Aprendí muchas cosas de cada error que cometí. Lo primero es que no puedo echarle la culpa a otro, si cometiste el error, hay que reconocerlo. Tratar de mejorar cada día tanto dentro del terreno como fuera. Decirle a la gente que uno también es ser humano, que cuando hacen comentarios negativos hacia nosotros, eso nos afecta mucho, solo porque soy beisbolista de las Grandes Ligas no significa que no sea un ser humano, yo soy una persona como cualquier otra.

¿Piensas que el dinero y la fama te han cambiado?
Cambian algunas cosas, pero eso depende de cada persona como lo quiera tomar. Podés tener todos los millones del mundo y ser la misma persona. Puedes llegar a tener unos cuantos pesos y tu personalidad cambia completamente. Yo siento que sigo siendo la misma persona, pero realmente eso se lo dejo al fanático para que lo juzgue.

¿Recibiste apoyo de tu familia cuando estabas envuelto en problemas?
Claro, me apoyaron mucho. Yo me crié solo con mi mamá y mi prima que ahora vive en Canadá, mi papá abandonó a mi madre cuando yo tenía 8 años. Desde ese entonces mi madre ha sido mi padre y mi madre al mismo tiempo y siempre ha estado conmigo en las buenas y en las malas. Me siento con mucho amor en mi familia. Yo a mi madre siempre la llevo en mi corazón, le agradezco desde el primer día que me trajo a este mundo. Siempre me apoya, se ha fajado sola, es una de esas madres de admirar. Ser madre y padre al mismo tiempo no es fácil. Gracias a ella hoy estoy donde estoy.

¿Qué piensas de la Liga de Prospecto que la MLB ha montado en Nicaragua?
Este proyecto me fascina porque estamos hablando que las Grandes Ligas  se está instalando en Nicaragua para buscar prospectos. Muchos de los muchachos tendrán la oportunidad de que un Scout lo vea jugar y quizás sea firmado. Es una gran oportunidad para la juventud nicaragüense. Dios quiera que los nicaragüenses que van a trabajar con la MLB no vayan a dañar el plan con algunas estupideces que puedan cometer, por querer aprovecharse del momento. La gente de la MLB sabe lo que están haciendo y espero que no los espanten para que podamos tener este proyecto de una forma indefinida.

Cómo mejorar la calidad del béisbol nica

RECOMENDACIÓN• El pelotero nicaragüense Everth Cabrera asegura que para mejorar la calidad del beisbol se debe mejorar la actitud, se tiene que cambiar la actitud de trabajo.

“Si ves al pelotero dominicano, que son los jugadores que más sobresalen en las grandes ligas, ellos no andan poniendo excusa para nada”, apuntó.

Agregó que el pelotero nicaragüense siempre anda poniendo excusa y por eso no se esfuerzan.

“Siempre andan diciendo, soy chiquito, lo firmaron porque era dominicano o porque era gringo, son racistas... Tenemos que olvidarnos de eso, hay que trabajar fuerte, luchar fuerte y tomar el béisbol como un verdadero trabajo, porque realmente es un trabajo”.

Señaló que tenemos que pensar que es una oportunidad para llegar a las Grandes Ligas. “Si lo lográs, tu vida te puede cambiar completamente, ya te podés hacer una casita en tu país, puedes poner algún negocio, uno nunca sabe en esta vida”, puntualizó.

¿Qué mensajes les das a todos los jóvenes de Nicaragua que quieren ser beisbolistas profesionales como vos?

El mensaje más sano que les puedo decir es que nadie es nadie para decidir el futuro de cada persona. Cuando yo tuve 12 ó 13 años era una odisea conseguir un guante, un par de zapatos, un bate, conseguir una bola nueva para poder jugar y cuando la conseguíamos, teníamos que ponerle teipe a cada rato para poder seguir jugando, y hoy los chavalos pueden conseguir todas estas cosas con mucha más facilidad. Tienen que seguir trabajando fuerte para que logren sus sueños, si yo lo logré, ellos también pueden hacerlo. Que no vean mis errores, que vean el logro que he alcanzado y con la estatura que tengo. Yo soy un muchacho de un pueblo bien pequeño y muy pobre, sin ningún tipo de enseñanza, sin profesión alguna, pero con mucho sacrificio. Si yo lo pude hacer con mi tamaño, cualquier otra persona lo puede lograr.