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Pobladores de Ticuantepe dijeron ayer que en esta época de verano ha empeorado la falta de agua potable en ese municipio, por lo que se ven obligados a recolectarla en baldes y barriles.

Gustavo Martínez, técnico en recursos hídricos de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic), explicó que la situación obedece al crecimiento poblacional, las variaciones del clima y a las nuevas edificaciones.

“La zona de Ticuantepe es considerada como un área de recarga, la cual se nutre de las aguas de lluvia y tal como hemos visto en años recientes el comportamiento del invierno ha sido irregular, lo que provoca que la zona disminuya su capacidad de captación pluvial”, refirió Martínez.

El técnico agregó que las urbanizaciones han ocupado espacios de tierra que antes ayudaban a nutrir el manto acuífero. Además, la migración desde las zonas rurales del país hacia Managua ha aumentado la demanda de agua.

El Diagnóstico de los Recursos Hídricos de América Latina, elaborado por el Tecnológico de Monterrey, el Banco Interamericano de Desarrollo y la fundación Femsa, indica que para Nicaragua la deforestación representa otro problema para los acuíferos.

La deforestación “acelera la erosión del suelo, disminuye la cantidad de recarga a los acuíferos y arruina el ecosistema”, señala.

La situación
Al abrir el grifo, Wiston Alemán no recibe un potente torrente de agua. Resignado, toma un par de baldes y sale de su casa rumbo a otro vecindario en búsqueda del vital líquido. Esa ha sido su rutina al menos una vez a la semana desde hace un mes.

Este hombre de tez morena y afable recorre al menos 500 metros desde su casa hasta otra zona del barrio Pablo Calero, en Ticuantepe, para lograr recolectar 14 galones de agua que le permitirán a él y a su familia bañarse, cocinar y asear la casa.

Una condición similar sufre Marcos Galán, habitante del barrio Pablo Calero, en Ticuantepe.

“En la empresa (Enacal) dicen que abren la llave y nos dan 24 horas del servicio, pero apenas tenemos dos horas, solo rellenamos las pilas y luego se va a veces por días”, declaró Galán.

Esta semana el Gobierno advirtió de que las condiciones del clima afectan la distribución de agua en al menos 30 de los 153 municipios de Nicaragua, principalmente los que están en las zonas altas.

En el caso de Ticuantepe, el agua escasea tanto en la periferia como en el casco urbano, según los pobladores.

Mariano Ortiz, habitante del reparto Juan Ramón Padilla, comentó que en esa zona el agua falta durante buena parte del día, obligando a los pobladores a hacer uso de baldes y barriles para almacenar el líquido.

“Generalmente cortan el agua al mediodía y luego regresa tarde en la noche, pero yo sigo pagando cien córdobas (del recibo)”, refirió Ortiz.