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En los últimos dos años, el gobierno municipal de Nindirí ha destinado al menos 2 millones de córdobas para el mantenimiento y mejoras en pozos para abastecer de agua no solo el casco urbano de la ciudad, sino también las comunidades del sector. Sin embargo, aún se requiere más inversión para garantizar el suministro del líquido por más horas, especialmente en las zonas rurales.

“Tradicionalmente el abastecimiento de agua de Nindirí provenía directamente de la ciudad de Masaya, pero desde hace una par de años la administración realizó una inversión cercana al millón de córdobas para desarrollar su propio pozo, que es el que abastece a todo el casco urbano”, explicó Milton Putoy, responsable de la gerencia de proyectos de la Alcaldía de Nindirí.

El funcionario agregó además que la zona Oeste del municipio, aunque administrativamente pertenece a Nindirí, el abastecimiento se logra a través de agua proveniente de Ticuantepe.
No obstante, para comunidades ubicadas hacia el norte de la ciudad, tales como San Francisco, Lomas de Gavilán, El Portillo o Campusano, la realidad es otra.

Agua por horas
Alis Barba Canales, habitante de San Francisco, debe levantarse en la madrugada para darse a la tarea de almacenar agua en barriles, baldes y pilas. En su zona cuenta con agua tan solo cuatro horas del día, entre las 4 y 8 de la mañana.

“En la época de verano es común que el agua falte por aquí varias horas y a veces puede llegar a escasear por uno o dos días”, comentó Barba.

Una situación similar enfrenta Sorayda Fernández, residente de la comunidad Campusano, quien junto con sus vecinos ha tenido que cavar hoyos en la tierra para poder encontrar la tubería madre de la que extraen a cuentagotas el agua para saciar su sed.

“El agua nos llega dos o tres horas al día cuando mucho, hay un pozo cerca del que nos abastecemos, pero muy poco tiempo tenemos agua, donde hay niños pequeños y mujeres embarazadas, por eso tuvimos que abrir estos hoyos”, contó Fernández.

Al ser consultado sobre este tema Putoy reconoció que existe un problema de disponibilidad de agua en estas zonas del municipio, sin embargo argumentó que el gobierno municipal ha realizado fuertes inversiones para mejorar la infraestructura hídrica del lugar.

“Hemos invertido 800 mil córdobas para mejorar el pozo flocap que existe y abastece a las comunidades de San Francisco y Campusano, también se han destinado cerca de 300 mil córdobas para reparar el pozo ubicado en la comunidad de El Portillo.

Nos gustaría que ahí hubiese agua todo el día, pero no nos es posible lograrlo”, señaló Putoy.

El funcionario agregó además que para garantizar que estas comunidades tengan agua durante el día se ha estructurado un calendario de abastecimiento por horas específicas y días en cada zona, no obstante, hace falta más inversión.

En Ticuantepe
Una situación similar ocurre en las comunidades y casco urbano de Ticuantepe, en donde el abastecimiento de agua se vuelve más complicado durante el verano.

Habitantes de la comunidad El Edén, al noreste de la ciudad, tienen que ser abastecidos cada tres o cuatro días por una pipa que envía el gobierno municipal para tratar de amortiguar el problema.

“Nosotros obtenemos agua de un ojo de agua cercano, pero se está secando por la deforestación, por lo que el agua nos es enviada desde la ciudad”, refirió Anteno Herrera, uno de los pobladores.

Entre tanto, en el casco urbano de la ciudad el abastecimiento de agua se ve limitado durante varias horas del día, provocando que pequeños y microempresarios locales deban incurrir en mayores costos para continuar sus negocios.

“Como el agua se va durante buena parte del día, tenemos que recoger agua en varias pilas para cocinar y lavar los trastes, pero también tenemos que gastar 100 córdobas para comprar un par de botellones de agua para continuar vendiendo”, refirió Martha Sunsin, propietaria de un pequeño restaurante.

Teresa Reyes, cajera del restaurante Las Picaditas, comentó que aunque en el local cuentan con dos tanques para almacenar el líquido, en un par de ocasiones han tenido que comprar agua en los pozos de la ciudad.

Ticuantepe también enfrenta racionamiento en el casco urbano y las zonas rurales, un problema que se agudiza en la época seca del año, ocasionando serios problemas a las viviendas y negocios de este municipio.

Miles sin agua en varios departamentos

Corresponsales

SACRIFICIO • En Chinandega se contabilizan unas 20 mil personas de 15 barrios y 10 comunidades de la cabecera departamental con problemas de abastecimiento de agua, aseguró Juan Tercero, coordinador del Movimiento Comunal Nicaragüense (MCN).

Tercero añadió que las vecindades afectadas son: Miriam Tinoco, David Andino, Roberto González, El Trigal, Pedro Joaquín Chamorro, Colonia Gracsa, La Grecia, Luisa Amanda Espinoza, Las Hamacas, Las Champas, Rafaela Herrera, Corazón de Jesús, entre otras.

Luis Umaña, poblador del barrio Camilo Ortega, aseguró que el despale indiscriminado y los incendios forestales afectan el manto acuífero, ubicado en el complejo volcánico Chonco-San Cristobal-Casita, considerado hasta ahora uno de los mejores del país.

En el departamento de Jinotega, el proyecto de agua potable, financiado por el Banco KFW del gobierno de Alemania, que tanta respuesta ha brindado a los habitantes de la ciudad, ha despertado preocupación luego que el líquido comenzara a escasear, debido a que  el campo de pozo, ubicado en la comunidad de Santa Clara, ha disminuido su producción, obligando al racionamiento.

Itzmara Blandón Guerrero, habitante del barrio La Curva, manifestó que el racionamiento de agua se viene dando desde inicios de este año, probablemente porque los pozos ya no pueden abastecer a tanta gente.

En el departamento de León la situación es similar a otras regiones. Varias comunidades enfrentan escasez de agua.

Guadalupe Méndez, de 50 años, habitante de la primera calle del reparto Sinaí, en Guadalupe, León, tiene varios meses de abastecerse de agua que extrae de un pozo comunitario, ante la interrupción del suministro en su hogar.

Méndez comentó que para almacenar agua tiene que levantarse en la madrugada y aprovechar el diminuto chorro que llega a esa hora.

Igual situación atraviesa la familia de Juan José Álvarez, habitante del reparto Belén, al noroeste de Sutiaba, en donde el suministro de agua potable llega en horas de la noche.

“Hay ocasiones en que el agua llega a la medianoche, y es un chorro diminuto que con costo nos alcanza para llenar 2 ó 3 bidones, además que tenemos que aprovechar para bañarnos y realizar limpieza en el hogar a esas horas”, expresó.

(Con la colaboración de Róger Olivas, en Chinandega; José Luis González, en León, y Sherly Úbeda Gadea, en Jinotega).