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Una franja costera de Playa Sardina del municipio de Tola, donde actualmente se erigen dos proyectos turísticos, están siendo reclamadas judicialmente por cinco hermanos que a través de su abogado, Guillermo Palacios Escobar, solicitan paralizar las obras y los permisos a favor de los inversionistas.

La querella fue interpuesta en el Juzgado de Distrito Civil de Rivas el 12 de marzo, contra los canadienses Orislao  Jaso y Marc Bonds, quienes aseguran contar con todos los respaldos legales para desarrollar la obra, entre ellos los permisos emitidos por la municipalidad de Tola.

Además exponen que las propiedades en cuestión les fueron cedidas en arriendo por la directiva de la comunidad indígena de Las Salinas de Nagualapa.

Según la demanda de los hermanos Carla, Gina, Griselda, Guillermo y Marlene Ayerdis Rodas, los extranjeros están construyendo dentro de una propiedad de 5 manzanas que les pertenece desde el 25 de marzo de 1977.

A la vez expresan que la propiedad está inscrita en el Registro Público de Rivas, con cuenta registral número 22,687, asiento uno, folio 231 del tomo 228. En la querella presentada a inicios del mes de octubre de 2014 señalan que fueron despojados de la propiedad por los canadienses.

Rechazan acusación

No obstante, los inversionistas se mostraron sorprendidos por el reclamo de los Ayerdis Rodas ya que aducen que ni los conocen. “Es falso que en octubre hayamos tomado por la fuerza esta propiedad, cuando en mi caso inicié mi proyecto en julio del 2014”, apuntó Bonds.

Los extranjeros aseguran que construyen en terrenos de la comunidad indígena, y que sus líderes que son los que administran estas tierras, les otorgaron sus respectivos contratos de arriendo.

“Mi contrato de arriendo es de 1,547 varas cuadradas que es donde desarrollamos el proyecto turístico de más de 220 mil dólares que consistirá en un hostal de cinco habitaciones, más cinco cabañas, piscina y bar, y con el proyecto ya generamos ocho empleos”, detalló Bonds.

En tanto, Jaso presenta un contrato de arriendo de cinco manzanas otorgado el 23 de diciembre del 2004 por el entonces presidente de la comunidad indígena Bartolomé Castillo, por el cual se estableció un canon de US$ 400 al año por manzana.

Dijo que en esta propiedad construye el hotelito de ocho habitaciones “Jardines del Paraíso” donde en su etapa final de construcción piensa construir una piscina, bar y restaurante con una inversión US$300,000.

Los canadienses dijeron que continúan erigiendo sus proyectos, pero que temen perder su inversión.

La querella de los hermanos Ayerdys Rodas, también ha generado inquietud entre inversionistas de la zona entre ellos el australiano Jackson Rowland, propietario del hotel Magnific Rock, “ya que hay temor que también vengan a decirnos que estamos en áreas que no son de la comunidad” comentó.