Jorge Eduardo Arellano
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La víspera y tiempo de Navidad se tradujo en tragedia, pues durante el miércoles 24 y el mediodía de ayer, la Policía Nacional y la Cruz Roja Nicaragüense registraron 19 muertos en distintos departamento del país, más un hombre desaparecido desde las 7:00 a. m. de ayer en Pochomil.

Cuatro de los fallecidos son de diferentes localidades del departamento de Jinotega. Uno es Francisco López González, de 29 años, quien perdió la vida en horas de la tarde del miércoles al ser arrollado por un vehículo en la carretera El Dorado, municipio de Jinotega. López fue encontrado con vida ayer por habitantes del lugar, pero murió mientras era trasladado al hospital local de Jinotega.

Hasta ahora la Policía no ha determinado los detalles de la tragedia y los nombres de quienes manejaban el automotor, aunque dijeron que los investigaban.

Casi a la misma hora del accidente que le quitó la vida a López González, pero en la comunidad de Ayapal, murió Moisés Rivera Zeledón, de 25 años, a causa de un impacto de bala en su espalda. El joven fue encontrado por su padre, Hermenegildo Rivera, quien interpuso la denuncia y atestiguó que su hijo se dirigía a la comarca Runflin a comprar carne.

El padre de Rivera identificó a Manuel Estrada como el autor del disparo, además de acusarlo de robarle cinco mil córdobas que la víctima cargaba repartidas en las bolsas del pantalón. Según dijo, tras dispararle se dio a la fuga.

Otros homicidios
Carlos David Bucardo Pérez, de 22 años, fue el otro muerto registró la Policía del departamento de Jinotega. Según el reporte policial, Bucardo murió a eso de las 11:30 p.m. en el municipio de Cua, debido a un impacto de bala en el tórax ocasionado por Cristóbal Reyes.

La Policía reportó que Reyes disparó en contra de Bucardo mientras regresaba de una cantina donde también había protagonizado una balacera, tras discutir con un ciudadano identificado como Luis Enrique Mendoza.

Bucardo Pérez falleció mientras era trasladado al Centro de Salud del municipio de Cua.

El otro muerto del departamento de Jinotega fue registrado por la Policía Nacional en el municipio de San José de Bocay. De acuerdo con la versión policial, Santos de Jesús Ochoa Maldonado, de 26 años, falleció producto de un disparo realizado por el policía voluntario Jairo Medina.

El hecho ocurrió cuando una patrulla de cinco policías se presentó al lugar donde se produjo una alteración al orden público, protagonizada por unas quince personas armadas de machetes y de cuchillos.

Cuando la patrulla llegó al lugar, los oficiales realizaron disparos preventivos para dispersar a la gente, pero según la versión policial, Ochoa Maldonado, se abalanzó armado con un machete sobre Medina, quien tuvo que disparar el fusil AK que portaba.

Ahogados
Todo indica que las celebraciones de Navidad se tornaron trágicas, pues hasta ayer se supo de tres personas ahogadas en diferentes balnearios del país.

El primer reporte, según Walter Puerto, jefe de Socorristas Voluntarios de Cruz Roja Nicaragüense de Managua, es el de Marlon Miguel Durán Cano, de 19 años, quien desde la siete de la mañana de ayer desapareció.

A pesar de que la Cruz Roja Nicaragüense movilizó a sus voluntarios para evitar tragedias, no prestar atención a las recomendaciones fue la principal causa de los decesos.

El otro fallecido se reportó por la tarde en El Trapichito. La víctima fue identificada como José Anthony Zavala Martínez, de 18 años, habitante del barrio anexo a La Primavera, kilómetro 6 Carretera Norte.

El cuerpo del infortunado fue trasladado por agentes de la Octava Delegación de Policía, hacia la morgue del Hospital Primario “Yolanda Mayorga”.

Mientras que José Alberto Méndez Arévalo, de 16 años, murió al no obedecer a sus familiares no lanzarse desde una peña, pero lo hizo y ya no salió a flote.

Miembros de la Dirección General de Bomberos realizaron la búsqueda del cuerpo. El hecho ocurrió en la poza San Gabriel, en el kilómetro 48 de la Carretera Panamericana Norte, que conduce hacia Boaco.

Pero esta lista de ahogados podría aumentar a cuatro oficialmente, pues se conoció que un hombre desapareció desde las siete de la mañana de ayer en Pochomil. Se desconoce el nombre del desaparecido, pues según la versión de la CRN, éste llegó al balneario acompañado por vecinos, y éstos no supieron identificarlo. Hasta el cierre de esta nota no se supo más sobre este caso.

Rencillas familiares terminan en tragedia
Otras cinco muertes por homicidio se registraron en Zelaya Central y Nueva Segovia. En este último departamento, las víctimas fueron Santos Efrén Gutiérrez Moreno del municipio de El Jícaro, e Isidro Pérez Medina, de 29 años, del municipio de Jalapa.

Sobre la muerte de Gutiérrez Moreno se desconocen los detalles, pero la Policía informó que se debió a cuatro puñaladas que en diferentes partes de su cuerpo le perpetraron dos sujetos que posteriormente se dieron a la fuga. Mientras, Pérez Medina falleció debido a un balazo que recibió en la espalda.

Según investigaciones de la Policía, el disparo que le quitó la vida a Pérez fue realizado por su propio hermano, Giovanni, de 33 años, quien entró en su defensa, luego de que éste protagonizara una riña con José Alfredo Suárez.

En Zelaya Central los muertos son Darwin José Mendoza, de 21 años; Domingo Tomás Talles Mendoza y Arlen Guerrero, de 25 años. Los dos primeros pertenecen al municipio de El Almendro, y el tercero al municipio de Muelle de los Bueyes.

Según el reporte policial, Mendoza murió por cuatro machetazos propinados por Javier Ortega Durán debido a supuestas rencillas familiares. Así mismo, esta institución informó que Talles Mendoza falleció luego de que Luis Alberto Valle le asestó un balazo en el pecho. Mientras, Guerrero falleció tras recibir un disparo similar de su compañero de tragos, Joaquín Amador.

Un muerto más por homicidio fue Álvaro José Molina Martínez, de 23 años, pero en esta ocasión en Masaya. Molina fue muerto a puñaladas, tres en el pecho y una en el abdomen. Con igual suerte corrió Erving José Hernández, de 20 años, habitante del municipio de Tipitapa. Según la tía del Hernández, Gloria Hernández, quien mató a su sobrino fue Humberto Sánchez García debido a rencillas personales.

Mortandad en carreteras
Trágica fue la Nochebuena para los conductores y pasajeros de vehículos pesados y livianos, porque en las últimas horas se han contabilizado tres decesos sobre vías del país.

El 24 de diciembre falleció en el Hospital “Carlos Roberto Huembes”, de Managua, el policía Epifidio Espinoza Reyes, de 50 años, quien fue arrollado por un bus de transporte colectivo.

Wilfredo Antonio Ortiz Talavera, de 19 años, perdió la vida el 24 de diciembre, después que perdió el control del vehículo que conducía y se estrelló contra un poste, en la Rotonda El Periodista en Managua.

Marisela Salgado, de 26 años, falleció el 23 de diciembre en el Hospital “Oscar Danilo Rosales de León, tras ser atropellada por un camión que trasladaba combustible sobre una vía leonesa, cerca de la entrada a Momotombo. Al momento del trágico accidente, la joven habitante de Mateare viajaba a bordo de una moto con su marido, Ricardo Gómez, de 33 años, y su hija Neydi Gómez Salgado, de siete años, quienes resultaron con fracturas, golpes y excoriaciones.

En Estelí perdió la vida Gissele Espinoza Ramírez, de nueve años, quien fue atropellada por una camioneta conducida por Ezequiel Torres, de 45 años, cuando cruzaba la vía en el sector de La Laguna, en San Nicolás, en tanto que Deyra Patricia Peralta González, de 12 años, también falleció después de ser arrollada por otra camioneta en el sector de El Limón, en Estelí, cuando estaba sobre la raya amarilla de la carretera.

El conductor de la camioneta, César Servando Rosales Castillo, de 26 años, está siendo investigado por la Policía para determinar si tiene o no responsabilidad en el caso.