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Las cenizas y gases que desde el jueves emanan del volcán Telica en el Occidente del país están provocando problemas respiratorios entre los pobladores de comunidades cercanas, y aunque el Gobierno reiteró ayer que la actividad del coloso no representa peligro considerable, los vecinos del coloso dicen sentirse atemorizados. Hasta ayer se contabilizaban 46 explosiones y siete sismos de baja intensidad en la estructura.

Los residuos de ceniza en comunidades de Telica, Quezalguaque, Posoltega y Corinto se aprecian en los techos de las viviendas y en el pasto. Este lunes el volcán expulsó gases a las 4:45, 10:57 y 11:35 de la mañana las cuales alcanzaron una altura inferior a cien metros, informaron autoridades locales.

Temor generalizado

Francisco José Caballero, de 63 años, habitante de la comunidad Los Ángeles de Quezalguaque,  manifestó que la caída de ceniza está afectando a niños y adultos mayores, así como al ganado y aves de corral, que se alimentan del pasto y de los arbustos que permanecen cubiertos de residuos de material volcánico.

Caballero quien habita a 12 kilómetros del coloso expresó que los retumbos del volcán han sido muy fuertes. “Es una situación horrible la que estamos pasando, vivimos preocupados porque luego de la expulsión del domingo, los temblores y la salida de gases se manifiestan con mayor frecuencia y todo nos hace suponer que podría ocurrir una erupción en cualquier momento”.

Por su parte, Marcos Somarriba López de la comunidad Boquerón en Quezalguaque, señaló que “el comportamiento del volcán tiene preocupada a toda la población, porque es una conducta que no había manifestado desde hace mucho tiempo”.

Mientras Alide Moreno, profesora del colegio Salomón Ibarra en la comunidad Los Ángeles, aseguró que los niños “presentan conjuntivitis y han dejado de asistir a las clases porque sus padres tienen temor de que ocurra una erupción volcánica”.

Mantendrán vigilancia

En tanto Marbely Ríos Miranda, alcaldesa de Telica, explicó que aunque los habitantes de dicho municipio no han sido afectados por el material volcánico expulsado, las autoridades están trabajando en planes preventivos de mitigación y la actualización de las vías de evacuación ante la ocurrencia de una erupción.

En este sentido, Carlos Cáceres, jefe de la Defensa Civil en León, destacó que trabajan en la organización de las siete comunidades aledañas al volcán. “En las comunidades hay 2,406 personas y 695 familias, es el escenario en donde sería nuestra prioridad a evacuar porque están ubicadas en un radio de acción de 2 kilómetros a orillas del cráter del coloso”.

Bajo vigilancia

En Managua, en conferencia de prensa a medios oficialistas, Armando Saballos, asesor para temas de vulcanología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), afirmó que la actividad del volcán está siendo monitoreada constantemente, a través de la estación sísmica instalada en la cercanía del cráter del coloso.

“No hay ninguna evidencia que la actividad del volcán vaya a evolucionar en algo más grande, lo que ocurrió anoche no tiene nada que ver con salida de lava”, argumentó Saballos.

El científico hacía alusión a las rocas incandescentes que lanzó el volcán las que provocaron que la maleza seca tomara fuego y diera la impresión, al observarse de lejos, que se trataba de lava.

Saballos externó que como parte del monitoreo que se realiza en el volcán se están evaluando las emanaciones de azufre, así como variaciones de temperatura y la altura de las columnas de humo que se observan. Todo está dentro del rango normal, enfatizó.