Luis Galeano
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El presidente de la Contraloría, Luis Ángel Montenegro, y el vicepresidente, Lino Hernández, rechazaron ayer las declaraciones de su colega Fulvio Palma, quien dijo que en el ente fiscalizador se hacen “vinagres” (negocios oscuros), y consideraron que tales afirmaciones obedecen a un acto de desesperación por no poder responder a los señalamientos de tráfico de influencias en su contra, o a algo peor todavía: ignorancia.

Montenegro dijo que ayer, cuando se reunieron en una sesión extraordinaria del Consejo Superior, le exigió a Palma que si tiene pruebas de sus afirmaciones las presente, porque esos señalamientos han causado un enorme malestar en todos los trabajadores de la Contraloría y a los demás colegiados.

“Por defenderse nos quiere ensuciar”

“No puede un miembro de este Consejo en un acto desesperado por no poder responder a las preguntas de los medios sobre su actuación, venir a ensuciar el nombre de una institución como la Contraloría, porque hemos demostrado transparencia en el uso de los recursos públicos”, dijo Montenegro.

“No sé de dónde sacó el licenciado Palma esas declaraciones, pero que yo sepa no se dan ‘vinagres’ en ninguna de las áreas de la Contraloría, y si así fuese, yo sería el primero en pedir una investigación”, dijo Hernández.

El contralor Fulvio Palma, en declaraciones brindadas el jueves de la semana pasada a EL NUEVO DIARIO, defendió la recomendación que hizo del cuestionado personaje Lisbio Bermúdez, con membrete de la Contraloría, para que se le diera trabajo en el Invur, así como la petición que hizo en el ente fiscalizador para que se tomara en cuenta la firma de auditores presidida por su amigo y ex jefe, Carlos Reyes, para que se le contratara en la realización de auditorías a las alcaldías del país, con fondos alemanes.

Palma dijo que su actuar no obedece a tráfico de influencias desde su cargo, sino a una manera de “hacer más justa” la selección de firmas de parte de la Contraloría, donde sólo se favorece a dos desde hace mucho tiempo porque detrás de eso hay “vinagres”.

“Carlos Reyes me dijo que el proceso (de selección de firmas) no está bien definido, y cree que hay vinagres (negocios) ahí, y por eso es que pujó para que a él también lo tomen en cuenta, y para que no sólo haya dos firmas (ganadoras). ¿Por qué para todas las auditorías se van (a contratar) sólo dos firmas? Tienen que participar en licitación más firmas”, señaló Palma cuando lo entrevistamos.

Montenegro, quien escuchó la grabación de las declaraciones de Palma, dijo que es lamentable que por querer salir del problema en que se metió por recomendar como contralor a “personas sumamente cuestionadas y que eran auditadas por la Contraloría”, hable de “vinagres” en el ente fiscalizador, tratando de embarrar a todo el mundo con su actuar.

“Además, ni él ni ninguno de los contralores tiene por qué andar recomendando a ninguna firma, porque no es nuestro trabajo, y además hay un procedimiento establecido, por tanto don Fulvio dijo cosas incorrectas y falsas, porque él mismo sabe que existe un procedimiento para seleccionar a las firmas de auditores o es que a lo mejor ni siquiera lee lo que firma o aprueba”, manifestó.

Firma del amigo no calificó

Agregó que Palma estuvo al tanto de que se invitó para ese proceso de licitación a todas las firmas de Contadores Públicos del país inscritas en la Contraloría en una convocatoria pública a través de los diarios de circulación nacional a mediados de octubre pasado, y que del total sólo cuatro hicieron ofertas, que fueron Ulloa & Morales, Sevilla & Manzanares, García & Asociados y Carlos Reyes L & Cía., que fue la recomendada por Palma.

“Lamentablemente, la que él recomendó con papel membretado no calificó porque no cumple con los criterios o parámetros establecidos por la Contraloría y la GTZ (organismo alemán)”, dijo Montenegro.

En eso coincidió Hernández, quien señaló que todos los colegiados están sabidos del proceso para la contratación de esas firmas, para lo cual se delega al encargado del área de la Contraloría, quien en conjunto con el representante del organismo donante y un delegado del Ministerio de Hacienda, celebran la licitación para luego informar al Consejo Superior de los resultados.

“Están los términos de referencia que fueron elaborados y aprobados por el Consejo y que se deben de cumplir; y el licenciado Palma las conoce porque los ha firmado cuando hemos tomado decisiones”, señaló Hernández.

El presidente de la Contraloría, incluso, hizo un llamado a Palma para que tenga cuidado con las cosas que dice, pues cooperantes serios como la GTZ de Alemania, aunque conocen a profundidad el trabajo que desarrolla el ente fiscalizador, podrían dudar de la transparencia por las declaraciones de un contralor.

“Quisiera creer que esas declaraciones fueron un lapsus, un error del licenciado Palma, o un lamentable desconocimiento de lo que es la Contraloría o de lo que hace a lo interno como miembro del Consejo Superior, porque lo cierto es que ofende a toda la Contraloría, al organismo donante y a las firmas de contadores”, dijo Montenegro.

Agregó que solicitó un informe a la Dirección de Auditorías en donde se detalle cómo fue el procedimiento para darlo a conocer públicamente, y que así quede clara la actuación del ente fiscalizador.

Palma sabía las “diabluras” de Lisbio y “Popo” mintió
El presidente de la Contraloría, aseguró ayer que cuando su colega Palma recomendó a Lisbio Bermúdez para que “Popo” Chamorro lo empleara en el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural “todos, incluso el mismo Fulvio, sabíamos de las anomalías que había cometido ese señor en Inatec, y además que se le estaba haciendo una auditoría de parte del ente fiscalizador”.

“Por tanto, desmiento lo que dijo un tal ‘Popo’ Chamorro de que los cinco le dimos el aprobado para que contratara a Bermúdez, el auditor que pedía viáticos para el exterior cuando en realidad se quedaba en su casa en Masaya”, agregó.

Dijo que el actuar de su colega merece una revisión, pero que como Consejo no les corresponde a ellos hacerla, sino a la Asamblea Nacional que fue la que lo nombró en el cargo. “Lo único que te digo es que yo no haría jamás lo que él ha hecho, porque eso lesiona la dignidad de la Contraloría”, concluyó.