•   Managua, Nicaragua  |
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Las unidades de transporte colectivo podrán ser retenidas únicamente cuando el conductor cometa una grave infracción de tránsito, se vea involucrado en un accidente con personas lesionadas o fallecidas, o esté vinculado con el narcotráfico.

Así lo explicó este jueves la primera comisionada Aminta Granera, al confirmar la validez de una circular dirigida a los jefes policiales, emitida el pasado 25 de marzo, donde se redefine las causales por las que un autobús de transporte puede ser ocupado o retenido.

La jefa de la Policía explicó que la disposición administrativa no afecta la seguridad vial ni ciudadana y fue establecida con el objetivo de no afectar de manera “injusta” a los dueños de las unidades y a los usuarios del transporte.

Hizo la aclaración aludiendo una mala interpretación del contenido de las circulares, que hizo un periódico local.

Granera también validó otra circular firmada por  el jefe de la Dirección de Tránsito Nacional, comisionado general Roberto González Kraudy, mandando a eliminar la doble inspección técnica y mecánica para el sector de transporte público.

La Ley de Tránsito establece que en Managua las inspecciones técnicas mecánicas para ese sector están bajo la competencia del Instituto Regulador de Transporte del Municipio de Managua (Intramma) y en el interior del país es tarea de las alcaldías, afirmó Granera.

Lo anterior no significa que la Policía de Tránsito deje de realizar las inspecciones mecánicas de rutina que son practicadas cada seis meses, concluyó la directora de la institución policial.

Encuesta  positiva
En otro orden, la directora de la Policía Nacional se refirió a los resultados de una encuesta sobre seguridad ciudadana en Nicaragua, difundida esta semana, la cual calificó de “positiva”.

Destacó que solo el 3% de 1,721 encuestados por el Instituto de Estudios Estratégicos y  Políticas Públicas (Ieepp) manifestó preocupación por los crímenes en el país, lo que considera un buen síntoma.

El estudio del Ieepp refleja que los nicaragüenses señalan como principales amenazas para su seguridad los robos (72.7%),  asaltos con armas de fuego (37.7%), accidentes de tránsito (35.5%) y la violencia contra la mujer (33.2%).

Granera expresó que es normal que la gente tenga suspicacia por un eventual robo en su casa, agregando que por esa razón la Policía está destinando más personal a la prevención e investigación de ese delito.