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Erick Leonel Blandón Largaespada, uno de los tres acusados como encubridores del triple asesinato descubierto el pasado 10 de abril en el barrio Los Ángeles, de la ciudad de Managua, podría ser condenado como cooperador necesario del asesinato múltiple.

Esto se debe a que tres testigos que declararon ayer en el inicio del juicio contra los cuatro acusados de participar en los crímenes del comerciante Santos Bravo Gómez, su hija Lucía Bravo Murillo y su pareja Rosibel Murillo Mejía, le atribuyen con sus testimonios un conocimiento pleno de los hechos.

Los otros acusados de participar en el triple asesinato son Nahum Bravo Tórrez, quien enfrenta cargos por asesinato y robo agravado; Ariel Angulo Jarquín y Orquídea Orozco Sandoval, pareja de Nahum.

CUATRO CIRCUNSTANCIAS

La perito bióloga Gladys Ivania Guevara reveló ante el juez Cuarto Distrito Penal de Juicio de la capital, Carlos Silva Pedroza, que en una sábana blanca ocupada en la casa de Blandón se encontraron manchas de sangre.

Otra circunstancia que agrava la situación del reo es la declaración del inspector Aldo Castillo López, quien encontró en el celular del acusado fotografías de los imputados, las víctimas y los hechos.

Castillo también señaló a  Blandón como uno de los que aparecen en las fotografías que los acusados se  tomaron en la piscina inflable que instalaron sobre la fosa donde fueron descubiertos los cadáveres.

Para agravar la situación legal de Blandón, otro testigo aseguró que el acusado abrió la puerta de la casa donde ocurrió el triple crimen hasta después de haberse comunicado vía telefónica con Nahum Bravo.

¿COOPERADOR NECESARIO?

Estos testimonios aportados como prueba por  la Fiscalía podrían motivar que el juez Silva al final del juicio recalifique la tipificación de los hechos y considere a Blandón ya no solo como encubridor sino como un “cooperador necesario”, advirtió la acusadora particular adherida Vilma Ampié.

De pasar Blandón de encubridor a  cooperador necesario podría recibir la misma condena que los coautores del triple crimen, como lo establece el Código Penal, señaló la abogada acusadora.

HERMANO HUNDE A NAHUM

Asimismo, la acusadora adherida dijo que con la prueba que llegue en la continuación del juicio también podría agravarse la situación legal de Orquídea Orozco, la que según su criterio jurídico podría pasar de encubridora a coautora.

En el inicio del juicio, Abner Bravo Cruz no titubeó en incriminar a su hermano Nahum Bravo Tórrez por el triple asesinato y lo mismo hizo Dionisio Bravo, hermano del comerciante asesinado; ambos fueron llamados ayer como testigos en el juicio.

A la pregunta del abogado Heriberto Sandoval, defensor de Nahum Bravo, de que él estuvo en la escena del crimen el día de los hechos, Abner Bravo respondió: “Gracias a Dios que no, porque o si no me hubiera llevado en la ‘balastra’”, expresó al indicar que también lo habría matado.

Durante el juicio, Nahum Bravo no pudo contener las lágrimas cuando su hermano paterno le enrostró que su papá (Santos Bravo) le daba dinero para su manutención y la de su hijo menor.

"Nunca me imaginé que Nahum hiciera semejante barbarie, pues ella, doña Rosibel (Murillo, una de las tres víctimas) nos crió", expresó Abner Bravo, hermano paterno de Nahum al declarar como testigo del triple crimen.

Para el próximo lunes están programados los testimonios de los forenses que hicieron las autopsias de las tres víctimas.

14 tablas de pino se utilizaron para tapar la fosa donde fueron ocultados los cadáveres de las víctimas.

173 fotografías presentó la Policía Nacional durante el juicio, para ilustrar la escena del triple crimen.