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Una familia nicaragüense de origen campesino fue asesinada en Santa María de Dota,  Costa Rica, confirmaron las autoridades de ese país, la tarde de este sábado, según distintos despachos cablegráficos.

El crimen  de los campesinos nicaragüenses fue confirmado por el Organismo de Investigación Judicial, (OJI) y  la Fuerza Pública, quienes encontraron los cuerpos sin vida de la pareja nicaragüense y su hijo de 13 años.

Los cadáveres de Ramón Suárez y María Haydee Miranda y sus dos menores hijos  fueron encontrados sin vida entre la tarde del viernes y el mediodía del sábado, según las autoridades.

A pesar que las autoridades no han establecido el posible móvil  de los cuatro crímenes, la prensa de aquel país especuló ayer sábado, que podría tratarse de una venganza por parte de un estadounidense.

Un día antes las autoridades encontraron el cuerpo sin vida de la niña de nueve años  Abigail Suárez, quien era la hija menor de la pareja nicaragüense, quienes eran cortadores de café.

La pareja nicaragüense  y sus dos vástagos radicaban  en Santa María de Dota, 70 kilómetros al suroeste de San José, desde hace 10 años donde trabajaban como cortadores de café.

Atada y vendada
La niña fue encontrada la tarde del viernes sobre una cama con los ojos vendados, las manos hacia atrás;  una profunda herida de arma blanca en el abdomen y lesiones en el rostro y la cabeza, refiere la información proveniente de aquel país.

Los cadáveres de Ramón Suárez y María Haydee Miranda fueron encontrados en la rivera del río Pirris con múltiples heridas de arma blanca. En el caso de la mujer estaba semidesnuda.

Mientras el cuerpo sin vida del niño fue localizado en una zona montañosa a 250 metros de la vivienda donde vivía la familia campesina de origen nicaragüense, refiere la OIJ.

El cuerpo sin vida del escolar de 11 años estaba bajo unas matas, boca abajo y cerca de él, los agentes de la OIJ encontraron un teléfono celular que se desconoce a quién le pertenecía.

En el caso de la mujer, las autoridades sospechan de un posible asalto sexual por parte de quien o quienes ejecutaron la barbarie, cuyo móvil aún  desconocen las autoridades costarricenses.

Mientras que el cadáver de Ramón Suárez estaba cubierto con hojas de chagüite, según los despachos periodísticos proveniente de Costa Rica donde la comunidad nicaragüense está consternada por la masacre.

La búsqueda de la familia  Suárez–Miranda comenzó desde el pasado jueves cuando los vecinos de estos alertaron sobre su desaparición.

Para localizar los cuerpos sin vida de las víctimas, la OIJ y la Fuerza Pública tica utilizaron caninos especializados en el rastreo de personas.