•   Praga, República Checa  |
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  • EFE

El Instituto checo de estudios latinoamericanos CASLA anunció hoy en Praga que ayudará a los disidentes de Cuba y Nicaragua a presentar denuncias ante organismos internacionales de protección de los derechos humanos.

En un comunicado, la directora ejecutiva de CASLA, Tamara Sujú, precisó que el instituto fundado en 2007 brindará "asesoría técnica y de acompañamiento" a los disidentes de ambos países para interponer denuncias en instituciones de derechos humanos "tanto en Europa como en América".

"La iniciativa surgió después de escuchar los relatos de varios miembros de las fuerzas democráticas cubanas y nicaragüenses, con los cuales trabajaremos estrechamente a partir de este momento", añadió Sujú, abogada venezolana que goza de protección internacional en la República Checa.

En una reciente entrevista a Efe, Sujú manifestó que quiere convertirse en "esa voz de los que no tienen voz" en América Latina, porque "cada vez hay menos medios de comunicación, cada vez hay más represión, cada vez están despidiendo más a los periodistas".

La abogada ha interpuesto ya a favor de personas de su país trece denuncias en organismos internacionales, tanto en los sistemas iberoamericanos de protección como en el sistema europeo y de Naciones Unidas.