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Su niñez en su natal Italia fue dura. Vivía  con su familia en una humilde casa de piso de tierra, donde carecían de servicios como agua potable y electricidad.

Pero haber vivido su infancia en medio de la pobreza es lo que hoy motiva al inversionista Franco Galluzzo a ejercer labores sociales a favor de los más necesitados, y especialmente en beneficio de la niñez y la juventud que viven en el sector del Astillero del municipio de Tola, Rivas, donde desarrolló un lujoso complejo residencial.

Pero, ¿cómo viniendo de una familia tan pobre llega a convertirse en hombre de negocios e inversionista?

Mi familia vivía en San Giovanni di Gerace de la región de Calabria, en una zona muy pobre y por eso mi padre decidió emigrar en 1955 a Estados Unidos, porque no tenía trabajo. Yo me fui tres años después, cuando tenía 7 años, y Dios me bendijo demasiado, porque inicié a estudiar, en tres meses aprendí el inglés, logré graduarme como notario e inicié a trabajar con bancos, además me trasladé dos meses a Francia, donde aprendí el francés y luego estuve estudiando política en Inglaterra durante un año.

¿Y cuándo y por qué decide venir a Nicaragua?

Yo vine a este país en 1995, proveniente de Costa Rica, con la intención de promover proyectos sociales, porque sé lo que es vivir en la pobreza y me gusta apoyar al que más lo necesita y  pienso que el que tiene más, debe apoyar al que tiene menos.

¿Su visita también la aprovechó para quedarse a invertir?

Dos años después de haber llegado a Nicaragua me percaté de que había oportunidad de invertir en desarrollos turísticos y compré una propiedad frente a la costa de El Gavilán en El Astillero, donde se construyó un complejo residencial  en  el que se empleó a 150 obreros en su etapa de construcción.

¿Qué tipo de obras sociales ha ejecutado en esta  zona?

Hemos construido comedores infantiles comunitarios en El Astillero y la comunidad de Virgen Morena. También respaldamos el inicio del año escolar con útiles, entregamos uniformes a equipos de futbol, softbol, beisbol, de surf, y para promover la recreación sana de la juventud aportamos con instrumentos musicales a la banda de la escuela de El Astillero y con uniformes a la Banda Real Unión Rivas.  

Me comentó que conoce a monseñor Jorge Solórzano (obispo de la diócesis de Granada), ¿tiene cercanía con él?

Lo conozco desde hace 5 años y esto nos ha permitido colaborar con la restauración de la cúpula de la catedral de Granada, así como el altar, sillas de mármol, piso de granito y en Tola también hemos revestido la iglesia de Las Salinas.

¿A quién dirige más sus labores altruistas?

A los niños y adolescentes. A  ellos hay que apoyarlos en materia de educación y recreación, porque son el futuro.

¿Por qué  los inversionistas deben de apostar a la Responsabilidad Social Empresarial?

 Es un deber de inversionistas y empresarios ejercer esta labor.

El inmigrante

Franco Galluzzo.
Nacionalidad: Italiano.
Edad: 64 años

En sus planes está quedarse a vivir en Nicaragua con su esposa Donna Galluzzo, con quien ha procreado tres hijos, quienes también han salido adelante con sus estudios profesionales en Estados Unidos.

Al igual que el idioma inglés y francés, a Galluzzo tampoco se le hizo difícil dominar el español.