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Después de la inobjetable victoria 2-0 de Real Estelí sobre su archi rival Diriangén, en el partido de vuelta de la final del Torneo de Fútbol de Apertura, que se realizó ayer en el estadio “Cacique” de Diriamba, un grupo de fanáticos se tomaron las calles de acceso al estadio, donde pusieron tranques, y armados con piedras y algunos con armas de fuego, la emprendieron contra los aficionados, directivos y equipo estelianos.

La directiva esteliana por medio de su gerente general Helmut Hurtado, responsabiliza de esta agresión a la directiva diriambina por el incumplimiento a las medidas de seguridad que se habían acordado, que era dejar salir primero a los aficionados, directivos y jugadores estelianos, y posteriormente abrir las puertas para la salida de los aficionados locales, algo que no sucedió.

La frustración y desfile de los seguidores diriambinos comenzó cuando Samuel Wilson anotó el segundo gol a los 72 minutos. No había manera de impedir la coronación del Estelí. Sin embargo, los malos perdedores salieron del estadio para preparar la “emboscada” y posterior agresión. La situación se volvió por momentos incontrolable en la entrada al estadio, lo que obligó a la Policía y a las fuerzas antidisturbios a repeler a los agresores.

Culpables hay, porque la disposición policial era no dejar salir a nadie de los seguidores locales, pero se violó esta orden y las consecuencias fueron ciudadanos heridos, buses y camionetas con sus vidrios quebrados, una de ellas, la del diputado y alcalde electo de Estelí, Francisco “Pancho” Valenzuela.