Melvin Martínez
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El Minsa distribuye en las unidades de salud medicamentos vencidos o próximos a vencerse, lo que amenaza la salud pública. EL NUEVO DIARIO constató que en algunos centros capitalinos de salud se distribuyó en octubre antiparasitarios como Mebendazol y Albendazole en tabletas masticables con fecha de caducidad a noviembre.

Un médico del Minsa que habló bajo la condición del anonimato, explicó que cuando un medicamento está pronto a expirar, pierde eficacia, y algunos pueden desarrollar un perfil de reacción diferente y adverso en el organismo.

Además de los antiparasitarios caducos, también se entregó en las mismas condiciones más de cien mil tabletas de 20 y 40 miligramo de Furosemida, un diurético de amplio uso entre hipertensos y cardiópatas.

Éste es medicado para eliminar líquidos corporales a través de la orina, y de esa manera disminuir el edema y la presión alta de los vasos sanguíneos. “Su uso es restringido y peligroso para personas que no manejan bien los líquidos porque tienen problemas renales. Esta Furosemida vence en enero, por lo que se está entregando a los pacientes en grandes cantidades”, señaló.

“Los desparasitantes los siguen entregando, y se suponía que eran para usarse en octubre y noviembre, pues se vencían en noviembre, por eso inventaron la segunda jornada de desparasitación”, dijo el médico.

Uno de los responsables de bodegas del Centro de Insumos para la Salud (CIPS), quien prefirió el anonimato, dijo que recientemente entregaron más de ocho millones de tabletas de Furosemida.

Explicó que estos medicamentos provienen de donaciones de Venezuela y Brasil durante la emergencia ocasionada por el huracán Félix y están saliendo en grandes cantidades debido a que están próximos a expirar.

Pero por otro lado, hay medicamentos de la lista básica del Minsa que están muy escasos o en cero, entre ellos antibióticos y antipiréticos, entre otros.

Para el doctor Elio Artola, presidente de la Federación Médica Prosalario, el Minsa procede irresponsablemente al entregar medicamentos que están próximos a vencerse.

“Se sabe que hay un margen de dos a tres meses después que un medicamento ha vencido para que pueda utilizarse, pero no significa que hay que confiarse, es una posición irresponsable la del Minsa”, dijo el galeno.

El doctor Julio Caldera, Director del Sistema Local de Atención en Salud (Silais-Managua), confirmó lo afirmado, pero dijo que los medicamentos no representan ningún riesgo para la salud de la población.

“Los medicamentos son consumibles, lo importante es que no prescribimos medicamentos vencidos, y así como los entregamos no representan ningún peligro para la población”, dijo el galeno.

Y mientras las autoridades del Minsa aseguran que están garantizando gratuitamente la entrega de medicamentos en los hospitales y centros de salud públicos, médicos y pacientes se enfrentan cada día a otra realidad: la falta de fármacos y equipos.

El Hospital “Roberto Calderón” es un claro ejemplo. Los pacientes deben comprar los medicamentos y algunas veces también los materiales para curación, "porque ni jeringas hay", indicaron usuarios y sus parientes.