Jorge Eduardo Arellano
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Madrid / El País   
El Ejército argelino ganó en los años noventa una auténtica guerra al terrorismo islamista –hubo cerca de 200.000 muertos- de la que aún el país padece los últimos coletazos. Algunas decisiones de las autoridades transmiten, sin embargo, la impresión de que los verdaderos vencedores de la contienda fueron los “barbudos”.

En 2008 los tribunales han juzgado a argelinos por convertirse al cristianismo y el diario independiente El Watan mostró su rechazo de esas sentencias titulando en portada: “Los talibanes están entre nosotros”. Ahora es una circular, la número 786 del Ministerio de Educación, la que impone en los institutos de bachillerato una nueva norma ultraconservadora.

A partir de hoy sábado, cuando concluyan las vacaciones escolares de invierno, las alumnas de secundaria –la decisión concierne ante todo a las chicas- no podrán ir maquilladas, traer consigo productos de cosmética, ni llevar ropas extravagantes.

En claro, cuando llegue el buen tiempo no podrán dejar los hombros ni brazos al descubierto. La medida se deberá aplicar no sólo cuando asistan a clase sino cuando se celebren fiestas en los centros de enseñanza con motivo, por ejemplo, del fin de curso.

El ministro de Educación, Aboubekeur Benbouzid, prepara, además, una nueva norma para que todos los alumnos de ambos sexos lleven una prenda, a caballo, entre un delantal y una blusa, por encima de su ropa de calle, según el diario El Khabar. El color de este uniforme será decidido por el ministerio y será diferente para chicas y chicos.

Mebarki Boualem, el presidente de la Unión Nacional de Padres de Alumnos, ha reaccionado con ambigüedad ante estas iniciativas. “Todo debe hacerse con moderación”, ha comentado.