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Economistas y usuarios del transporte respaldaron la decisión del gobierno de eliminar el subsidio para los combustibles, porque según ellos, hubo abusos por parte de los transportistas.

Mientras tanto, el Instituto Nacional de Defensa del Consumidor demandó del Ministerio de Transporte e Infraestructura, mayor beligerancia para evitar que los empresarios del transporte eleven arbitrariamente los pasajes como consecuencia de la suspensión del subsidio. “Nunca redujeron el pasaje a pesar de que recibían un subsidio”, afirmó categóricamente el señor Elio Pavón, habitante de la ciudad de Masaya, quien reclamó que además de elevar el pasaje, los transportistas maltratan a los usuarios cuando éstos reclaman sus derechos, y nunca mejoraron las condiciones de sus unidades de buses.


Economistas: mejor eliminarlo
Sergio Santamaría, Director Ejecutivo del Centro de Investigación y Asesoría Socio Económica, Cinase, dijo que hubo abusos por parte de los transportistas, porque en el caso de los taxistas, a pesar de que tenían el subsidio y el combustible comenzó a bajar, nunca redujeron la tarifa. “Creo que es mejor eliminar el subsidio”, señaló.

Mientras tanto, el economista Néstor Avendaño, Director Ejecutivo de Consultores para el Desarrollo Empresarial, Copades, dijo que si los ingresos no se readecuan, siempre habrá presión por subsidio.

El año pasado se aprobó un incremento al salario mínimo del 36 por ciento, y la tasa de inflación cerró en 15.3 por ciento. Una tasa menor a la que se había proyectado al iniciar el año, lo que indica que no había razón para el subsidio. Santamaría sugirió que en el transporte urbano de Managua no se debería dar subsidios, sino renovar la flota vehicular y renovar las vías por donde transitan los buses, e implementar el servicio de transporte diferenciado, para solucionar el problema.


No hay control sobre tarifas
Los usuarios del transporte confirmaron que los transportistas cobran lo que les da la gana, y el MTI no ejerce un control para que cumplan con las tarifas establecidas. “Nosotros pagamos siempre lo que a ellos (los transportistas) les da la gana cobrar”, aseguró Elio Pavón.

“El servicio que prestan es malo, las unidades no cumplen con los horarios, cobran como expresos y se van parando donde quieren, ahora le llaman ‘ruteado expreso’”, ironizó Pavón.

Danilo Escalante cree que el gobierno debió dejar el subsidio, pero obligar a los transportistas a reducir las tarifas. “Ellos agarraron sus ganancias y no invirtieron en nada, andan las mismas unidades malas”, comentó. Puso como ejemplo las empresas que cubren Somoto hacia Managua, las que a pesar de que bajó el combustible, nunca redujeron el costo de 78 córdobas el pasaje y no cumplen con la modalidad de expreso. “Van bajando gente en el camino”, se quejó.


Mayor control
Marvin Pomares, presidente del Instituto de Defensa del Consumidor, aseguró que con el subsidio que aprobó el gobierno para los combustibles, los transportistas mejorarían el servicio, “pero no ocurrió así, los usuarios no fuimos beneficiados, por eso es mejor que les hayan quitado el subsidio”, señaló.

Pomares cree que lo mejor que hubiera hecho el gobierno era reducir la tarifa. “Lógicamente, con la reducción de la tarifa ganaban más los usuarios”, pero reconoció que los transportistas no hubieran cumplido con las nuevas tarifas, así que, en ese caso, retirar el subsidio fue la mejor decisión. El presidente del Inadec aclaró que los transportistas no perdieron todo con la decisión gubernamental, recordó que la suspensión es temporal y que puede ser retomada si los costos del combustible suben y superan el costo de los 105 córdobas que tenía en mayo de 2008.

Pero aún más, los transportistas tenían el subsidio millonario y las facilidades para la compra de lubricantes, baterías, repuestos y llantas. Fuentes del Ministerio de Transporte e Infraestructura confirmaron que esos beneficios significaron unos cinco millones de dólares.

Pomares aclaró que los transportistas, realmente, tenían dos subsidios: el que les entregaba el gobierno y el bajo costo de los combustibles. Llegaron a comprar el galón de combustible hasta en 25 córdobas, gracias al subsidio gubernamental.


Mercado negro de los combustibles
En Managua, la venta de combustible subsidiado era controlada a través de una tarjeta inteligente que entregó el Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua a los taxistas.

Pero eso no sucedía para el transporte interurbano, intramunicipal y selectivo en los departamentos. Los buseros tenían libertad en la compra del combustible, lo que según Jorge Vidal Real, vicepresidente de la Unión Regional de Cooperativas del Sur, “pudo generar el mercado negro de los combustibles”. “Pero es que ni el mismo gobierno tiene control del número de unidades que hay”, justificó Vidal Real, quien reconoció que “ese desorden afectó la distribución del combustible”.


Subsidio millonario
Datos no oficiales señalan que unas 10,681 unidades de buses que prestaban servicios intermunicipales e intramunicipal en todo el país, consumieron tres millones 68 mil dólares con el combustible subsidiado.

Esa información no fue confirmada por el MTI, pero su viceministro, el ingeniero Franklin Sequeira, aseguró en una entrevista concedida a un medio oficialista, que sólo en el transporte intermunicipal invertían en subsidio 50 mil dólares diarios.