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La crisis financiera global, la guerra en Irak, las amenazas terroristas en la India y Pakistán, y más recientemente, la cruenta guerra desatada entre Israel y Palestina en la Franja de Gaza, donde los muertos ya se acercan a 800, serán las prioridades en la agenda de Barack Obama cuando asuma la presidencia de Estados Unidos el próximo 20 de enero, desplazando los temas pendientes con América Latina y Centroamérica hasta un tercero, cuarto y hasta quinto plano de importancia, afirmaron fuentes consultadas por EL NUEVO DIARIO.

Pero aunque no se dé a la tarea de estudiar personalmente estos últimos escenarios, Obama asignará para los cargos correspondientes a experimentados “latinoamericanistas”, que intentarán garantizar sus políticas en temas de Democracia, Seguridad, Gobernabilidad y Fortalecimiento Institucional, afirmaron.

La guerra narco de México
México y la guerra que ha emprendido el gobierno del presidente Felipe Calderón en contra del narcotráfico, es uno de los temas esenciales en materia de seguridad en la región para la Casa Blanca por su cercanía y magnitud, coinciden analistas como César Zamora Hinojos, presidente de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham).

Las elecciones en Nicaragua
El otro asunto que más inquieta a Estados Unidos, pero en materia de Democracia y Gobernabilidad, es Nicaragua, por el estrépito político generado tras las elecciones municipales de noviembre pasado, que hasta el día de hoy mantienen en suspenso el funcionamiento de la Asamblea Nacional, dijo Zamora.

Nicaragua será importante para Obama y su equipo “por el tema de las elecciones”, un capítulo no cerrado en 2008 y que “todavía está en los medios de comunicación en Washington”, comentó a END.

“Entonces, al final no lo va a tocar Obama, pero sí lo va a revisar la gente que él nombre. Quien asuma la Subsecretaría para América Latina, y por ser Nicaragua un caso emblemático, creo que va a estar sobre la mesa”, sostuvo el empresario vía telefónica desde Estados Unidos.

Derechos humanos y democracia
Zamora, quien en diciembre pasado fue una de las personalidades que cabildeó en Washington para que el programa asistencial Cuenta Reto del Milenio no se cancelara de manera definitiva, señaló que la defensa de los Derechos Humanos y la “institucionalidad democrática”, son puntos de primer orden que procurará el nuevo gobierno demócrata. “Es el tema que yo percibo en Washington sobre Nicaragua”, añadió.

“En cuanto a seguridad, creo que hay un diálogo establecido entre la Administración de (George) Bush y la de (Daniel) Ortega, en la que hay confianza suficiente para ese tema”, dijo, diálogo que podría mantenerse aun después del 20 de enero.

El ex canciller Francisco Aguirre Sacasa, para quien América Latina ocupará un cuarto o quinto plano en la agenda de EU, afirma que las políticas de gobierno implementadas por el mandatario nicaragüense, le exigirán un poco de mayor atención al presidente Obama, porque Nicaragua actualmente está “reprobada” en aspectos como el Estado de Derecho, la lucha contra el crimen organizado, la lucha contra el terrorismo, e igualmente otros temas vinculados a Democracia.

“Del aparato del Departamento de Estado que va a ocuparse de Latinoamérica, va a surgir un grupo pequeño de latinoamericanistas que existen en los Estados Unidos, y entre ellos, ya sean de la extrema derecha, de la extrema izquierda, o del centro, todos comparten una visión negativa de lo que está haciendo Daniel Ortega”, señala Aguirre, diputado por el PLC en la Asamblea Nacional.

¿Viene “bola recia”?
Por esa razón, no descarta que el nuevo gobierno estadounidense “podría jugar bola recia con Nicaragua”.

Fuentes citadas por La Prensa Gráfica de El Salvador en publicaciones recientes, y vinculadas al próximo cambio de gobierno en Washington, revelaron que en Centroamérica, las alertas en materia de seguridad tienen nombre y apellido.

En El Salvador, según dichas fuentes, la banda de narcotraficantes “Los Perrones” es la principal preocupación. Y en Nicaragua, la Embajada de Irán en Managua, y la supuesta presencia de más de 40 diplomáticos de ese país que reciben beneficios especiales de parte del gobierno de Ortega, son los puntos negros sobre el istmo.

Irán es señalado por sus adversarios políticos, como Israel, de ser el principal patrocinador de Hizbulá, una de las más importantes milicias musulmanas chiítas basada en Líbano, y con presencia extendida por toda América Latina.

“Lo que más me preocupa es que la seguridad tiene muchas brechas en Centroamérica”, aseguró un ex diplomático cercano al equipo de transición de Obama, citado por La Prensa Gráfica.

Falso lo de los 40
Jorge Huezo, Embajador de Nicaragua en Irán, rechazó la supuesta presencia de estos 40 iraníes en la oficina diplomática de ese país musulmán en Managua, y expresó: “Yo no sé por qué esa preocupación”.

“Esa información es falsa. En la Embajada de Irán sólo hay un representante diplomático, y un oficinista. Ese es todo el personal en la Embajada aquí”, dijo a EL NUEVO DIARIO.

“Ahora, en el caso que hubiera 40 iraníes en Nicaragua, yo no le veo ningún problema. Es una gente muy amistosa, hospitalaria. Se parecen mucho a los nicaragüenses”, comentó Huezo.

“Irán tampoco es un país agresor que ande invadiendo a otros países. Además, aquí hay cien norteamericanos trabajando en la Embajada de Estados Unidos, y nadie se preocupa por eso, ¿y qué mal le pueden hacer a los Estados Unidos, 40 iraníes en Nicaragua?”, manifestó.

La vista hacia África
Una variante en el nuevo gobierno de Estados Unidos, según César Zamora, es la ayuda que la Administración Obama podría priorizar hacia países de África, por razones “sentimentales”, “porque él viene de allí (ascendencia)”, comentó. Esto podría tener alguna incidencia sobre la ayuda que reciben países como Nicaragua, del actual gobierno estadounidense.

“Yo creo que se va a concentrar en su política doméstica, y va a dejar al personal de su equipo de segundo o tercer nivel, ver los temas de América Latina”, dijo Zamora.

“Ahorita, por todo el tema de Medio Oriente, Israel está de moda. Y si Israel está de moda, el tema de Irán puede levantar suspicacias, pero no debería de ir más allá de eso”, comentó.

Orden de prioridades
Aguirre Sacasa lo resumió así: primera prioridad de Barack Obama, evitar que Estados Unidos caiga en una depresión económica; segunda, el conflicto Israel-Palestina; luego Rusia por su potencial nuclear, seguida de la India y Pakistán por el mismo asunto; y la relación con China, su principal socio comercial.

“Éstos son los países y las regiones, los teatros que van a ser la prioridad principal de los Estados Unidos. ¿Dónde deja eso a Latinoamérica? En un cuarto o quinto plano”, concluyó el ex canciller.