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Al parecer “las medidas” que el gobierno ha impulsado para estimular una baja en los precios de los alimentos no han tenido resultados positivos, pese a que el titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Orlando Solórzano, prometió en diciembre pasado que los productos alimenticios reducirían su valor en este mes, debido a que los precios internacionales han disminuido, hay más producción y porque los inventarios con costos altos estaban agotados.

Pero, si bien es cierto que los precios de los alimentos no registraron alzas considerables en esta semana en relación con la tercera semana de diciembre, tampoco bajaron sustancialmente, a excepción de la libra de cebolla, que se abarató tres córdobas con 83 centavos, según revela el último monitoreo de precios que realizaron los inspectores del Mific en varios mercados y supermercados capitalinos.

De acuerdo con los datos del Mific, de los 17 alimentos que cotizan semanalmente en los centros de compras capitalinos y que son parte de la canasta básica, ocho bajaron de precio; siete registraron leves aumentos que oscilan entre dos y 70 centavos de córdoba, mientras que la libra de posta de res y de queso seco se mantienen en promedio en 39 y 31.80 córdobas, respectivamente.

“Los consumidores pueden sentirse confiados de que los precios (de alimentos) no van a subir, y que algunos de los precios los vamos a hacer bajar porque está aumentando la producción, y vamos, de alguna manera, a influenciar en el mercado con medidas”, dijo Solórzano, el pasado 23 de diciembre en las instalaciones del Mific, en donde adelantó que se reunirían con productos, distribuidores y comerciantes para buscar compromisos de bajar los costos de esos productos.

Sin embargo, el monitoreo del Mific precisa que los siguientes alimentos aumentaron de precio: la libra de azúcar se vende en promedio a cinco córdobas con 44 centavos (ocho centavos más); el litro de aceite está a 40 córdobas con 75 centavos, la libra de pollo subió a 19 córdobas con 38 centavos (nueve centavos más); la de posta de res se encareció 20 centavos de córdoba al ofrecerse en 35 córdobas.

También la docena de huevos subió 32 centavos de córdoba en promedio, al despacharse a 28 córdobas con 80 centavos; el tomate está a 16 córdobas con 50 centavos (70 centavos de córdoba más por libra); y la papa sólo aumentó cinco centavos de córdoba al venderse en diez córdobas con 75 centavos.


Alimentos que bajaron
Además de la cebolla, los alimentos que registraron bajas en sus costos son: el arroz 70 por ciento entero y 30 por ciento quebrado (70/30) bajó 20 centavos de córdoba por libra y ahora se cotiza en promedio a nueve córdobas; el arroz 80/20 disminuyó 12 centavos de córdoba y se oferta en nueve córdobas con 88 centavos; y la libra de frijoles se redujo a 10 córdobas con 50 centavos (cinco centavos menos).

La libra de pescado se abarató un córdoba con 50 centavos y ahora se vende en promedio 32 córdobas con 50 centavos; el litro de leche líquida se cotiza en 14 córdobas con 75 centavos (15 centavos de córdoba menos); la libra de pan bajó a 21 córdobas con 50 centavos (90 centavos de córdoba menos); la libra de plátano verde se ofrece en dos córdobas con 90 centavos (siete centavos de córdobas menos), y la libra de repollo se redujo un córdoba con 25 centavos, al venderse en siete córdobas con 75 centavos.


Gobierno debe ir a fondo
En vista de que los precios de los alimentos no han bajado lo suficiente, Ricardo Osejo, Promotor de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC), sugirió a las autoridades del Mific y del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), realizar un estudio de campo para verificar de manera acertada las razones por la cuales los costos de esos productos no bajan.

Según Osejo, los resultados de ese estudio permitirán que las autoridades gubernamentales tomen las medidas adecuadas, pues según él, uno de los principales problemas que enfrentan los productores son los préstamos con grandes intereses que tienen que pagar a las microfinancieras. Además de los precios de especulación que muchos distribuidores y comerciantes le aplican a los precios de los alimentos.

Los economistas independientes Néstor Avendaño y Adolfo Acevedo han insistido en que es necesario que el presidente Daniel Ortega cumpla su promesa de hacer una reforma tributaria que permita capitalizar el Banco de Fomento y los puestos de Enabás, para lograr una mejor y mayor producción que garantice la demanda y contrarreste los altos costos de los productos de la canasta básica.

De acuerdo a Acevedo, la inflación para la categoría de alimentos y bebidas en 2008 ronda los 23.39 por ciento, lo que “constituye un serio problema, porque los alimentos alcanzan a representar hasta un 65 por ciento del gasto de consumo de los más pobres, de manera que, para ellos, el impacto de semejante escalada en el precio de los alimentos significa una grave restricción en sus posibilidades de acceso a los mismos”.