Jorge Eduardo Arellano
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La existencia de una cuenta de la Presidencia de la República radicada en el Banco Central de Nicaragua y denominada “Donaciones, Gratificaciones y Recompensas”, despertó suspicacias y malos recuerdos sobre el uso discrecional que gobiernos neoliberales le dieron a los recursos estatales por medio de cuentas discrecionales que generaron actos de corrupción.

Esta semana EL NUEVO DIARIO reveló una transacción entre el Seguro Social y la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, con la Presidencia de la República, para autocomprar 120 mil bujías ahorradoras que supuestamente habían sido donadas por el gobierno de Cuba a Nicaragua.

Para esa transacción la Presidencia recurrió a una cuenta en el Banco Central de Nicaragua denominada “Donaciones, Gratificaciones y Recompensas”, de la que tomó 1.8 millones de córdobas para pagar las bujías a Enatrel, pese a que éstas supuestamente eran donadas.

Según el ex procurador general de la República Alberto Novoa, la operación comercial entre instituciones del Estado es “extraña” y “sospechosa”, por cuanto siempre se dijo que eran donadas y por tanto la Presidencia no debió haber desembolsado recursos presupuestados para adquirir donaciones.

“¿Recompensas a quién?”

“El problema no es sólo que sea una cuenta de la Presidencia, sino que cuidado y son cuentas paralelas, y esos recursos que entran y salen ahí no están siendo reportados en el Presupuesto, a como no está incluida toda la ayuda venezolana, lo cual sería ilegal”, dijo el ex abogado del Estado, quien llevó los juicios contra el ex presidente Arnoldo Alemán, acusado de corrupción en la función pública.

“Cuando estas cosas se denuncian, la Contraloría tiene que aclarar de inmediato y pedir explicaciones sobre esa cuenta, y debe auditar y saber qué entra y qué sale ahí, porque si dicen gratificaciones y recompensas, ¿recompensas de qué y a quién? Por lógica en el Presupuesto General de la República no creo que deban haber esos rubros, y si existen, deben ser sujetos a auditoría porque los gastos públicos deben ser auditados...”, dijo Novoa.

Aquella famosa cuenta Taiwan
El ex procurador conoció a fondo el manejo de una cuenta denominada Donación Taiwan, que se manejó en la Presidencia del tiempo de Arnoldo Alemán (1997-2001) y que sirvió para pagar sobresueldos, gastos suntuosos de tarjetas de crédito y gastos personales en viajes y regalos.

Del mismo modo, en períodos del ex presidente liberal Enrique Bolaños (2002-2007) se usó una cuenta de gastos confidenciales que sirvió para costear servicios básicos familiares, costos de viajes de parientes del mandatario, regalos y donativos a amigos cercanos y financiamiento para asuntos partidarios.

Para el presidente del organismo cívico Ética y Transparencia, Roberto Courtney, la denuncia periodística debe ser aclarada de inmediato por el gobierno y evitar que se afecte aún más la débil imagen institucional de Nicaragua en el extranjero.

De mal a peor
“En términos generales de corrupción, en Nicaragua las circunstancias son malas y poniéndose peor, esa es la valoración global de las circunstancias, y sobre el tipo de cuentas y transacciones así de esa manera, en la medida que no son explicadas a la población en general cuando los medios piden explicaciones, uno tiene el derecho a suponer que detrás de estas cuentas, detrás de estas transacciones, está ese viejo vicio de tomar el material donado al Estado para venderlo de manera irregular entre sí, ese tipo de cosas lo menos que merece es un explicación”, dijo el representante en Nicaragua del capítulo de Transparencia Internacional.

“Esa explicación debe ser satisfactoria, no a los medios, sino a los ciudadanos que leen esa noticia, y deben tener mucho tacto para que la población entienda una transacción tan extraña, como lo es el hecho que el Estado reciba ayuda donada y se la compre para sí mismo con fondos propios salidos de una cuenta con una denominación muy sui generis (cuenta denominada Donaciones, Gratificaciones y Recompensas)”, expresó Courtney.

“Ojalá que expliquen, porque desde simple vista no hay ninguna explicación razonable posible para una cuenta así y una transacción así, pero bien, si el gobierno alimenta la desconfianza negándose a explicar esa transacción, es porque posiblemente no haya explicaciones”, observó.

Según Courtney, el informe de Transparencia Internacional 2008, a publicarse en los próximos días, revela que Nicaragua retrocedió en materia de transparencia y en percepción de corrupción a nivel internacional.

“Lo que te indica que seguimos en el mismo nivel de los gobiernos corruptos de derecha, pero en un gobierno que se denomina de izquierda”, expresó.

EL NUEVO DIARIO por segundo día consecutivo intentó obtener una versión de las instituciones involucradas en la transacción, pero no hubo respuestas.

Contralor habla de “cuenta rara”

El contralor Lino Hernández dijo que las transacciones entre entidades del Estado son permitidas, máxime cuando se trata de asuntos para favorecer a los que menos recursos tienen.

Sin embargo, dijo que habría que ver cómo y por qué el INSS sirvió de intermediario entre Enatrel y la Presidencia en una operación que se pudo haber hecho directamente. “No sé, a lo mejor es porque el INSS era el que las tenía bajo su resguardo, pero eso es mera especulación”, dijo.

Sobre la misteriosa cuenta, expresó que su función será aclarada a través de una auditoría financiera y de cumplimiento del año 2007, la cual se realiza con fondos del BID y que podría finalizarse en marzo o abril de este año.

“¿Qué se hace con esa cuenta y a quiénes favorece con donaciones, gratificaciones o recompensas?, pues ahí lo vamos a saber”, prometió.

CGR “por decoro”

Por su parte, el jurista Sergio García Quintero, quien se destacó por la denuncia constante de actos de corrupción en el período Alemán, dijo que la información debía servir para que la Contraloría General de la República, “por decoro”, atienda el caso de oficio.

“Es un procedimiento anormal que realmente sobrepasa la cuestión administrativa, el gobierno no debe mantener tanto sigilo sobre los fondos públicos, si es que son públicos, porque si son donaciones, ya sabemos lo que ocurre con esas donaciones, sirven para cosas ilegales por debajo de la mesa, y ya todos conocen aquí aquellos sobresueldos y cañonazos que salían de esas cuentas”, expresó García Quintero.

“Si las lamparitas eran donadas, ¿para qué comprarlas? Hace falta la acuciosidad de una Contraloría muda, que antes se movía con diligencia cuando quería encontrar cosas que aún no existían, y que actuaba con rapidez, ahora no se le ve la cara ni se le oye la voz, ni en casos como éste ni en otros”, dijo.