Jorge Eduardo Arellano
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Diversas fuentes diplomáticas, vinculadas a la comunidad donante representada en Nicaragua, consideran que “prácticamente existe un consenso entre los observadores internacionales sobre la magnitud del fraude electoral ocurrido el nueve de noviembre”, durante las elecciones municipales.

A pesar de que el gobierno ha intentado descalificar el criterio de los donantes como “percepciones”, señalándolos de estar “desinformados” o ser “víctimas” de una supuesta “operación de manipulación” organizada por los medios nacionales de comunicación o los partidos de oposición, las fuentes diplomáticas consultadas por EL NUEVO DIARIO aseguran que “la mayoría de los donantes han recogido suficiente información y evidencias para llegar a sus propias conclusiones”.

En términos generales, esas valoraciones son coincidentes con muchos de los reclamos nacionales sobre el proceso electoral, y “tienden a corroborar en gran medida lo que se maneja a nivel nacional por parte de los diferentes grupos de la sociedad civil, que han cuestionado la regularidad de estos comicios”.

Alteración de cómputos
Por ejemplo, dijo la fuente diplomática, coincidimos en que “la muy lamentable ausencia de observación nacional e internacional ha perjudicado gravemente la credibilidad de las elecciones y la confianza en los resultados”.

Asimismo, la fuente menciona problemas ampliamente documentados como: “la politización del proceso de distribución de cédulas; el cierre temprano y muchas veces poco justificado de un número significativo de centros de votación; y la falta total de claridad sobre el número sin precedentes de votos nulos, el cual ha alcanzado proporciones muy elevadas, sobre todo si se compara con los resultados muy cerrados que se registraron en algunos municipios”.

Y en relación a lo ocurrido el propio día de la elección, la opinión predominante entre los donantes es contundente: “Constatamos muchas irregularidades durante el proceso de conteo de los votos y, sobre todo, de tabulación de los resultados, en particular debido al alargamiento o a la expulsión de numerosos representantes de la oposición”

Según una segunda fuente diplomática consultada por EL NUEVO DIARIO, estas valoraciones son ampliamente compartidas entre los embajadores y representantes residentes y Nicaragua, y las sedes ministeriales de sus gobiernos en sus respectivas capitales. “De otra manera, nunca habría sido posible que la comunidad donante se pronunciara de forma clara y coherente, y a veces de forma unánime, expresando su preocupación por el deterioro de la democracia, y particularmente sobre la falta de transparencia de las elecciones municipales”, explicó la fuente.

Valoración conjunta
“Se ha hecho una valoración conjunta y detenida de todo el proceso electoral a lo largo del tiempo, incluyendo a veces los aspectos más técnicos del mismo proceso”, insistió.

Pero los donantes van más allá en sus conclusiones: hemos corroborado “la ausencia de una verdadera voluntad política de llevar a cabo comicios auténticamente democráticos y transparentes por parte de las autoridades electorales, además del comportamiento muy dudoso de los miembros del Consejo Supremo Electoral, independientemente de las supuestas afiliaciones políticas de sus miembros”.

Una preocupación adicional tiene que ver con la falta de medidas correctivas después del nueve de noviembre, al transcurrir dos meses sin que se haya producido un recuento de las actas de votación, como ha demandado la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica, los empresarios de Cosep y Amcham, y los partidos de oposición.

Es lamentable “la falta de voluntad del Poder Electoral de remediar las deficiencias del marco electoral; la falta del debido proceso dado a los recursos interpuestos por parte de la oposición ante el Poder Electoral, un aspecto particularmente serio si se tiene en cuenta que las decisiones (o falta de decisiones) del Poder Electoral en esta materia no tienen posibilidad de recurso y son definitivas”, indicó la fuente diplomática.

Los informantes diplomáticos evitaron entrar en detalles sobre las evidencias de fraude en las situaciones particulares de algunos municipios, aunque aseguran que cuentan con “fuentes directas de información para cada caso de los municipios cuestionados”.

Solución en base a “la verdad”

A pesar de sus cuestionamientos al fraude electoral y las decisiones que adoptó Estados Unidos sobre la Cuenta Reto del Milenio y algunos gobiernos europeos al congelar la ayuda presupuestaria, los donantes reiteran que mantienen un compromiso con el desarrollo del país y están dispuestos a ayudar para que se encuentre entre los actores nacionales una vía de salida política.

¿Qué tipo de salida?, preguntamos. “Una solución tendría que estar basada primero en la verdad de los hechos, el respeto al voto ciudadano y la justicia”, respondió la fuente diplomática, y agregó que cualquier salida a la crisis actual debería abrir “perspectivas de futuro”, ya que la alternativa en este momento es entre “la escalera de salida y el escalamiento de tensiones”.

El criterio de la comunidad donantes es que, a pesar del problema electoral, “el compromiso con el pueblo nicaragüense no se suspende, eso es lo esencial”, y en estos tiempos de crisis económica a Nicaragua le corresponde “hacer valer todo su potencial”.

Sin embargo, los llamados “donantes tradicionales” insisten en que cualquier salida “le corresponde a los actores nacionales encontrarla, y a nosotros, de ser necesario, respaldarla”.

Por el momento, “lo importante es evitar que ambos bandos generen situaciones irremediables o irrevocables que puedan dificultar aún más la salida esperada. Tenemos la convicción de que independientemente de lo profunda que sea la crisis, siempre es posible encontrar una salida”, concluyó la fuente diplomática.