Luis Alemán
  •  |
  •  |
  • END

Grupos de jóvenes en riesgo pudieron recibir armas para provocar violencia en las calles durante el pasado proceso electoral municipal, según lo declaró la comisionada general en retiro Eva Sacasa Gurdián, Directora de la Unidad Ejecutora del Programa Centroamericano de Control de Armas Cortas y Ligeras, Casac, que apoya el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

“Hemos conocido, a través de información, que en meses anteriores se proporcionó armas a grupos de jóvenes en situación de riego o pandillas”, señaló.

La comisionada general en retiro dijo que la entrega de armas fue en medio del proceso electoral municipal y que esos jóvenes serían usados para provocar violencia en las calles.

“Tenemos entendido que la Policía está realizando un trabajo específico hacia éstos”, dijo Sacasa Gurdián, quien detalló que “conocimos por información que llegaron a ofrecer armas a estos jóvenes”, pero no precisó quiénes fueron los que entregaron, ni qué tipo de armas.

Recordó que el trasfondo de las causas de la violencia armada que vive la región centroamericana “tiene que ver con la exclusión de estos jóvenes de la educación, la salud y de oportunidades laborales”.

Fortalecer Policía
La ex jefa policial se pronunció a favor de fortalecer la capacidad de la Policía Nacional para el cumplimiento de los controles y regulaciones para la tenencia de armas, pero también los mismos controles deben ser fortalecidos. “Que se logre cumplir con los requisitos que la persona no tenga antecedentes de violencia, antecedentes delictivos, un test sicológico, un test médico”, añadió.

“Se trata de regular y controlar estas armas que están en situación ilegal o que son usadas para lesionar a las fuerzas del orden o de seguridad de la región”, señaló.

Armas ilegales
La directora del Casac precisó que un diagnóstico realizado por la Fundación Areas revela que en Centroamérica hay al menos 2 millones 600 mil armas en “manos de la delincuencia, el crimen organizado y de personas naturales que a veces tienen temor de decir que tienen un arma en casa”.

Precisó que en la región, sólo en Nicaragua y Costra Rica se han registrado dos destrucciones de armas. En Nicaragua el año pasado se fundieron 12 mil 996 armas, y en Costa Rica mil 759 armas fueron desintegradas. “Ambos procesos contribuyen a sensibilizar a la población de la región” sobre el uso de las armas.

Detalló que el Programa de Control de Armas se propuso para el presente año el fortalecimiento de los instrumentos internacionales y fortalecer la capacidad de los países del área centroamericana para el intercambio de información, principalmente en las zonas fronterizas donde circulan las armas.