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El Instituto Médico Pedagógico de Los Pipitos (IMPP) registra un incremento en las consultas del 27 por ciento, según cálculos de la entidad. De enero a noviembre de 2008, el IMPP atendió a 33 mil 116 menores. Mientras en 2007 cuantificó, en ese mismo período, un poco más de 24 mil consultas.

La Unidad Móvil del Instituto realizó más de 4,400 visitas en sitios recónditos del país. En tanto, en los 50 Centros de Estimulación Temprana de Los Pipitos, las consultas sumaron 64,640.

Según Octavio Ríos, del Centro de Estimulación Temprana de Occidente, la parálisis cerebral, las deficiencias intelectuales y el Síndrome de Down son los problemas que persisten en los niños discapacitados que atienden Los Pipitos a nivel nacional.

“Esos son los problemas que más encontramos en nuestros niños, el problema es que la familia tarda en darles atención. En el país hay un subregistro de casos porque las familias esconden a los niños, no los exponen a la sociedad, y eso no ayuda porque los convierte en carga para la comunidad”, advierte.

A criterio de Ríos, un pequeño con esas discapacidades debe atenderse antes de los dos años de edad. “O a más tardar antes de los cinco años. Claro, eso no quiere decir que no atendamos a niños de seis, 15 ó 20 años, sí los atendemos, el problema con ellos es que el aprendizaje es más lento”, argumenta.

Riesgos para mujeres
El médico René Gutiérrez, del Ministerio de Salud (Minsa), destaca que los problemas descritos pueden ser genéticos o producto de malos hábitos. “Las mujeres que se drogan, que toman licor, pueden por ejemplo tener niños con Síndrome de Down”, explica.

“Incluso una mujer que tenga hijos después de los 35 años también corre ese riesgo. Las adolescentes con mala nutrición, que salen embarazadas, también pueden tener bebés con discapacidades”, menciona.

Extenderán jornada por la discapacidad
En Los Pipitos a los menores se les enseñan ciertas habilidades. “Cómo bañarse y vestirse sin ayuda, ponerse los zapatos. Es decir, la idea es que ellos no se conviertan en una carga”, comenta.

Pero eso sí, “les insistimos a las familias en que nuestro apoyo no es eterno, y en ese sentido también deben comprender y ayudar a sus niños”, aclara.

A la fecha en Nicaragua 85 municipios, de más de 150, tienen capítulos de Los Pipitos. “Ya en el Atlántico Norte nos comunicaron su deseo de conformar un capítulo, porque en la zona no hay, y tienen muchos casos de niños discapacitados”, adelanta.

Pero “realmente a nivel local somos una de las organizaciones con más avances, con más éxitos en términos de atención a la discapacidad”, insiste Ríos.

Este año una de las metas de Los Pipitos es la de extender las jornadas de concienciación relacionadas a la discapacidad. “Arrancamos en Ciudad Sandino, porque es una de la zonas más organizadas, y pensamos comenzar pronto otra jornada en Managua y extenderla en todo el país”, apunta.

“¿Qué queremos? Queremos sensibilizar a la gente sobre el problema, y hacerle ver que un niño discapacitado es parte de la comunidad, y que requiere atención y comprensión, es decir, requiere de la ayuda de todos, y especialmente la de su familia”, sostiene.