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Corresponsal Costa Rica
Algunos nicaragüenses que vivieron el terremoto de la provincia de Limón en 1991, estimaron que la solidaridad del gobierno de Nicaragua fue mayor en aquella ocasión. “Es raro porque siempre hemos sido solidarios con este pueblo que también lo ha sido cuando hemos enfrentado este tipo de desastres. Esa vez recuerdo que los medios periodísticos ticos destacaron la forma instantánea en que llegó el apoyo de Nicaragua. Hoy no vemos nada de eso”, expuso Elizabeth Flores, quien telefoneó al espacio radial “Nicaragüense”.

En opinión similar, Luis Cárdenas recordó que los helicópteros del Ejército fueron los primeros en llegar a rescatar a los afectados, pero que ahora no se dice nada de alguna ayuda directa del gobierno.

“No sé qué ocurre. Como buenos vecinos deberíamos de apoyar en las labores de búsqueda porque el Ejército tiene experiencia. Además, esos chunches (helicópteros) los deberían de mandar. En estas emergencias es que se debe demostrar la solidaridad y no esperar a que la pidan”, agregó.

Como justificaciones, el embajador de Nicaragua en Costa Rica, Harold Rivas, explicó que desde el momento de la emergencia, el presidente Daniel Ortega se comunicó con su contraparte, Oscar Arias, para poner a la disposición ayuda.

“En esa comunicación el presidente Arias le dijo que por el momento no era necesaria, que podían hacerle frente a la situación. El gobierno nicaragüense ha expresado públicamente su voluntad de colaborar, pero estamos a la espera que el gobierno tico nos indique”, adujo el embajador.

En tanto, el gobierno de Costa Rica, a través de la Cancillería, hizo un llamado a la comunidad internacional para que envíe ayuda a fin de atender las necesidades de los miles de afectados, además porque se va a requerir de muchos recursos para poder solucionar los problemas que
enfrentan en infraestructura, empleos, entre otros rubros.

“El llamado diplomático se hace para recibir asistencia financiera internacional para la reconstrucción de la infraestructura vial (puentes y carreteras), viviendas y la recuperación de los procesos productivos, especialmente el campo agrícola y lechero, en las zonas más devastadas por el terremoto”, reza la comunicación la Cancillería.

El mismo presidente Oscar Arias, quien visitó nuevamente la zona del desastre, expresó que es difícil para el país enfrentar sin ayuda internacional las necesidades que hay y las que vendrán.

Entre los datos que mantiene el gobierno, 61 comunidades fueron impactadas, 128 mil 135 personas afectadas, más de 500 casas sufrieron daños, mientras que las pérdidas en la red vial ronda los 15 millones de dólares.