Jorge Eduardo Arellano
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Las mordeduras ocasionadas por serpientes mantienen el mismo ritmo en el país. Según un comunicado del Ministerio de Salud (Minsa), en 2008 cuantificaron entre 600 y 700 mordeduras producidas por esos reptiles, y 10 fallecidos por atención médica tardía.

Es decir, que se reportó la misma cifra de un año atrás. El Minsa destacó que casi el 70 por ciento de las mordeduras se producen en las manos y en los pies.

“Eso indica que se pueden prevenir, porque si ya sabemos que vamos a lugares donde hay serpientes, se debe caminar con botas de cuero y con guantes, además con palos o reglas para abrir camino y evitar la mordedura”, precisó en la nota de prensa el doctor Jesús Marín, Director de Toxicología del Minsa.

Otro dato curioso es que la mayor cantidad de lesionados por la causa descrita se localizaron en los departamentos de Río San Juan, Chontales, Jinotega, Matagalpa, Managua, Boaco, y las regiones autónomas del Atlántico, de acuerdo con el Minsa.

En esas zonas, los casos ocurrieron principalmente al comenzar el invierno. “En esa época es cuando las serpientes salen de sus lugares buscando refugio dentro de las casas, y es cuando la gente también está aún preparando la tierra para sembrar”, recordó.

Hay que tener cautela
Marín aconsejó, en ese sentido, alejarse con cautela al toparse con un ofidio. En caso de que sea mordido, recomendó, recurrir de inmediato a una unidad de salud. “En el Minsa hay suficiente suero antiofídico para atender esos casos”, reiteró.

En Nicaragua existen, de acuerdo con el Minsa, dos tipos de serpientes: Vipéridos y Elapidaes. Las primeras son serpientes de gran tamaño y su mordedura provoca dolor intenso en el lugar de la mordedura.

Deja, además, inflamación, pone la piel morada, y provoca sangrado. Pueden ocasionar rápidamente la muerte. Pertenecen a este grupo la Cascabel, la Barba Amarilla, la Terciopelo y la Mata Buey, entre otras. 
Al segundo grupo pertenecen las Corales. El veneno de este animal afecta el sistema neurológico y el paciente presenta visión doble, caída de los párpados, salivación, dolor en el sitio de la mordedura y parálisis de los músculos respiratorios que pueden llevarlo a la muerte.