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Se cayeron las máscaras y todo quedó al desnudo. Los magistrados liberales de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) firmaron la libertad definitiva del ex presidente Arnoldo Alemán por todas las causas pendientes y conexas, mientras los magistrados orteguistas allanaron el camino para posibilitar la sentencia.

Los comunicados del Partido Liberal Constitucionalistas (PLC), asegurando que no negociaban nada con el FSLN, y las negativas de los magistrados liberales de que preparaban la sentencia, se cayeron cuando Sergio Cuarezma, uno de sus miembros, dio a conocer el fallo a favor de Alemán, en compañía del vicepresidente de la Corte, Rafael Solís, quien hizo público su disentimiento, lo que fue considerado como una lavada de manos.

Por su parte, los magistrados orteguistas insistieron en asegurar que no sabían nada y que todo lo hicieron los liberales, y a ellos sólo les quedó disentir de la sentencia de la mayoría liberal, porque de lo contrario era peor.

“Para mí tal vez haya sido lo mejor cerrar este capítulo de la historia de nuestro país y que la vida siga, porque de todas maneras, desde 1990 siempre dijeron el pacto, el pacto, aquí me limité a decir cuál fue mi actuación, y si los periodistas o alguien dice que fue producto del pacto, están en la libertad de hacerlo”, dijo Solís.

Por su parte, Cuarezma, quien apareció en representación de los magistrados del PLC, salió de forma apresurada de la sala de conferencias después de responder sólo dos preguntas a los periodistas, en las que defendió el contendido de la sentencia a favor de quien lo llevó a la CSJ.

Lo absolvieron de todo
Alemán queda libre de toda responsabilidad, pues los magistrados no sólo revocaron la sentencia del caso de la guaca, sino que confirmaron el sobreseimiento del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) en el caso del Canal 6.

Los liberales argumentaron en su sentencia que no encontraron ni un solo indicio de que Alemán haya cometido los delitos de lavado de dinero, fraude, malversación, asociación e instigación para delinquir y delito electoral en perjuicio del Estado, por los que fue condenado a 20 años de presidio en 2003.

Pero, además, expresan que lo sobreseen por otros hechos o delitos conexos, derivados y relacionados a los presentes hechos, y a cualquier otra persona que haya sido investigada e involucrada en los presentes hechos o delitos conexos derivados y relacionados a los presentes hechos, que hayan sido desestimados por el Ministerio Público.

La sentencia fue firmada por los magistrados arnoldistas: Sergio Cuarezma, Gabriel Rivera, Guillermo Selva e Iván Escobar Fornos, quienes consideraron que “no existe una sola evidencia que demuestre responsabilidad penal referida a los delitos por los que la Procuraduría General de la República acusó a Alemán en 2002”.

Un santo varón
Entre los caudales y el funcionario debe existir una relación funcional; es decir, que estén a su cargo por razón de sus funciones, requisito que en el presente caso la parte acusadora no estableció, es decir, no demostró que existía una relación funcional y legal entre los caudales y la función que ejercía el ex presidente Alemán, según los magistrados liberales.

En este sentido, la Sala de lo Penal concluye que todos los comportamientos supuestamente ilícitos y atribuidos a Alemán, como malversación de caudales públicos, fraude y peculado, son atípicos en razón de que la Procuraduría General de la República no demostró los elementos objetivos y subjetivos de los referidos tipos penales
En relación con el delito de lavado de dinero, argumentaron que la conducta de Alemán es atípica, porque no se comprobaron los elementos constitutivos de ese delito. Todo ello, sin perjuicio del criterio mayoritario de que la Ley 285 regulaba el delito de lavado de dinero y/o activos provenientes de actividades ilícitas, únicamente si éste provenía de actividades de la narcoactividad y no como se afirmó, tanto en primera como en segunda instancia, que dicho delito podía realizarse proveniente de cualquier otra actividad.

Afirman que la Contraloría General de la República (CGR), en la auditoría realizada, no encontró evidencia documental suficiente, competente y pertinente, en la cual aparezca vinculada la firma de Alemán autorizando la emisión de cheques de las cuentas corrientes mencionadas en el informe de auditoría.

Según la sentencia, la información analizada y estudiada por la CGR, fue tergiversada o distorsionada por la acusación presentada por la Procuraduría General de la República.

Descalifican a Byron Jerez
Por otro lado, indican que la juez de primera instancia, Juana Méndez, para fundamentar la condena contra Alemán, utilizó la declaración de Byron Jerez que, según el Código de Instrucción Criminal, carece de valor legal, y, por tanto, probatorio, ya que éste prohibía de forma específica, por razones de seguridad jurídica, la declaración entre los procesados en una misma causa penal.

Los magistrados sandinistas Rafael Solís y Armengol Cuadra razonaron su voto por disentir de la sentencia de la mayoría liberal. Solís afirma que se opone al sobreseimiento porque Alemán es el principal responsable de un verdadero saqueo al Estado de Nicaragua, de al menos 35 millones de dólares.

Solís expresa en la sentencia que hay situaciones en la vida de una nación, donde lo más importante es la estabilidad, pero ello de manera alguna justifica que sea la justicia la que se sacrifique en la búsqueda de esa solución.

En todo caso, según Solís, se pudieron haber encontrado otras salidas en el orden político y en la misma Asamblea Nacional, como pudo haber sido la Ley de Amnistía para Alemán o la Ley de Liquidación de Penas en los casos pendientes del Código de Instrucción Criminal, que actualmente está en Comisión en la Asamblea Nacional.

Hoy es un día muy triste para la justicia en Nicaragua, cuando mediante esta sentencia se absuelve a un ex Presidente, que a los ojos de toda la nación es responsable de al menos haber sustraído de las arcas del Estado 35 millones de dólares para su beneficio personal, o cuando menos para beneficio de su propio partido, señala Solís.

Fueron 80 millones de dólares
Vale recordar que la sentencia de la Procuraduría General de la República se refería a un perjuicio económico de más de 80 millones de dólares, y ahora Solís habla de 35 millones de dólares.

“Como magistrado del más alto tribunal de justicia de este país y como sandinista de toda una vida, lo menos que puedo hacer es votar en contra de esta sentencia y dejar constancia pública de mi voto para las presentes y futuras generaciones de nicaragüenses que han luchado y seguirán luchando por una Nicaragua, donde la justicia se aplique a todos por igual, sin distingos políticos o de cualquier tipo que fueran”, expresa Solís.

Sin embargo, no logró sustentar por qué integraron Sala para que se conociera el proyecto de sentencia liberal, y permitieron que un magistrado liberal ocupara el puesto de la magistrada Ligia Molina, quien se encuentra fuera del país y regresa el lunes.

Procedimiento relámpago
Aunque el pasado miércoles el abogado Mauricio Martínez, defensor de Alemán, aseguró que aún no había expresado agravios porque no habían corrido traslados con él, el magistrado Cuarezma afirmó que se cumplió con todos los procedimientos, y la Fiscalía y la Procuraduría renunciaron a los términos.

No fue posible conocer la posición y reacción del Procurador General de la República, Hernán Estrada, y del Fiscal General de la República, Julio Centeno Gómez.

Mala memoria
Cuarezma dijo no recordar cuándo expresó agravios Martínez, y explicó que fue el Presidente de la Sala Penal, el orteguista Armengol Cuadra, quien incorporó al magistrado Iván Escobar Fornos en sustitución de Molina, (orteguista) quien se encuentra fuera del país.

Sin embargo, Solís dijo que fueron los liberales quienes incorporaron a Escobar, y nos remitió a preguntarle a Cuadra por qué no se opuso a que le usurparan sus funciones, si la decisión de incorporación de otro magistrado es facultad del Presidente de la Sala.

Cuarezma dijo que fue Cuadra quien llamó a la reunión de Sala para conocer el caso y resolverlo, y Solís aseguró que fueron los liberales los que convocaron de manera informal y ellos razonaron su voto, porque igual los liberales tenían los cuatro votos para sacar la sentencia.

No obstante, Solís reconoció que si los liberales hacían la reunión y resolvían sin la convocatoria del Presidente de la Sala, todo es nulo de acuerdo con la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Las salidas de baño
“O no íbamos a la reunión y presentamos la nulidad de esa sentencia, me pareció más razonable dar la cara y razonar el voto, si acaso hubo otra circunstancia por la que integraron a Escobar Fornos la desconozco”, dijo Solís.

Afirmó que lo ideal sería que el caso se resolviera en la Asamblea Nacional, que es la institución eminentemente política, pero ante la disyuntiva de que se sacara la sentencia con la firma de sólo los liberales, era mejor razonar el voto.

Reconoció que no deja de ser un costo alto para la Corte sobreseer a un ex Presidente acusado de actos de corrupción.