Jorge Eduardo Arellano
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El nuevo pacto político entre el presidente Daniel Ortega y el ex presidente Arnoldo Alemán, ha provocado una reacción en los principales diarios de Centroamérica, asombrados por la manera en que ambos personajes se arreglan y desarreglan, ofendiendo la dignidad y la inteligencia de los nicaragüenses.

De los editoriales que han hecho referencia a lo ocurrido en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y la Asamblea Nacional, los más fuertes son los de La Nación de Costa Rica, publicado el pasado sábado 17 de enero, y el del diario panameño El Siglo, publicado ayer.


“Fétido olor”

Mientras el diario más influyente en el vecino país del sur calificó de “nefasto para la justicia, la democracia, la institucionalidad y la decencia en Nicaragua” el pasado viernes, por los actos que orquestaron los “turbios personajes” --como llamó a Ortega y a Alemán--, los panameños, cuyo sistema bancario fue utilizado por el ex convicto por corrupción de Nicaragua, mostraron también su indignación, por el “fétido olor” que se siente desde nuestro país.

“Ahora las escenas democráticas, tanto en Panamá como en Nicaragua, empiezan a dejar unos olores fétidos, un teatro de acción que es una vergüenza y donde los “pícaros” políticos van lentamente desfalcando las arcas públicas del Estado, pero todo queda en silencio”, señala el editorial de ayer del diario El Siglo.

Es más vergonzosa la democracia en Nicaragua cuando nos enteramos de que un Tribunal Superior de Justicia absolvió al ex presidente de la República, Arnoldo Alemán Lacayo, quien a los ojos de la nación es responsable de haber sustraído de las arcas del Estado la suma de treinta y cinco millones de dólares para beneficio personal, y luego depositarlo en una cuenta bancaria en Panamá.

Todo lo demás es literatura jurídica. El lavado de dinero, peculado, malversación de caudales públicos, fraude, asociación para delinquir y delitos electorales que habían sumado una pena de 20 años de prisión para el doctor Alemán Lacayo, y resulta ahora que se ha pisoteado la justicia, igual que trapos viejos que el presidente Daniel Ortega usa a sus antojos, aplaudiéndose así la corrupción presidencial, concluyó el diario.


Las reformas constitucionales y la reelección
La Nación de Costa Rica señaló que además de la liberación oficial de Alemán, cuya condena para efectos prácticos ya se había diluido en gran medida, porque ha vivido cómodamente en su hacienda El Chile y disfruta de casi total libertad de movimiento, los hechos tienen más alcances que los hasta ahora vistos.

“La obvia maniobra de la que forman parte la absolutoria y la reactivación legislativa tiene, por desgracia, otras connotaciones tanto o aún más graves. Todo parece indicar que también incluye, al menos, un compromiso de los liberales para sumarse a los sandinistas en aprobar dos medidas adicionales. Una sería la reforma constitucional que permitiría la eventual reelección de Ortega; otra, un acuerdo para eliminar la inmunidad (desaforar) a (Eduardo) Montealegre y someterlo a un proceso judicial que podría implicar cárcel”, señala, para concluir que todo significa, “un momento de luto para la democracia en Nicaragua y el resto del hemisferio”.

El también costarricense Diario Extra señaló que “la liberación del ex presidente Arnoldo Alemán, condenado por corrupción, y la reactivación del Parlamento paralizado tras los cuestionados comicios municipales, ponen en evidencia un pacto secreto con el que el gobierno sandinista logró el control de la cámara legislativa”.

La Prensa Gráfica, de El Salvador, destacó que con el “nuevo acuerdo (entre Ortega y Alemán) el gobierno obtuvo el control del Congreso por dos años más y superó la parálisis de dos meses tras las denuncias de fraude en los pasados comicios nacionales. Ortega contará, además, con abrumadora mayoría para aprobar la reelección presidencial continua, mediante una nueva reforma constitucional”.


Camino allanado para “autoritario gobernante”

El diario La Tribuna, de Honduras, destacó que en Nicaragua “la Corte Suprema otorgó sobreseimiento definitivo al ex presidente Alemán, en lo que distintos sectores han denunciado como la prolongación del pacto político con Daniel Ortega, que también buscaría la reforma constitucional para permitir la reelección del autoritario gobernante”.

A las voces de la prensa centroamericana que criticó los hechos acontecidos a finales de la semana pasada, se unió la de El Periódico, de Guatemala, que hizo hincapié en el síntoma de reelección que están padeciendo la mayoría de los presidentes de la llamada izquierda de América Latina.

“En Nicaragua también se planea reformar la Constitución, que permite la reelección presidencial alterna, a fin de que se introduzca la reelección indefinida. Esto permitiría al presidente Daniel Ortega Saavedra presentarse nuevamente como candidato presidencial en 2012”, destacó ayer el rotativo.