Eloisa Ibarra
  •  |
  •  |
  • END

El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rafael Solís, afirmó ayer que mientras el caso de la “Guaca” no sea cosa juzgado, la condición del ex presidente de la República, Arnoldo Alemán, puede ser modificada.

Solís rechazó las afirmaciones del presidente de la CSJ, Manuel Martínez, en relación conque la sentencia de la Sala Constitucional ratificando el régimen de convivencia familiar para Alemán, es cosa juzgada que no podían tocar los magistrados de la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM).

Las magistradas sandinistas de la Sala Penal Uno, en la sentencia donde confirman los 20 años de privación de libertad para Alemán por lavado de dinero, fraude, malversación, asociación e instigación para delinquir y delito electoral, también revocan el régimen de convivencia familiar y lo conminan a cumplir la pena recluido en su casa- hacienda El Chile.

Según Solís, las magistradas de la Sala Penal Uno tenían facultad de pronunciarse sobre la convivencia familiar, porque la Sala Constitucional sólo se pronunció en torno a la constitucionalidad que tenía la juez Primero de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, Roxana Zapata, para otorgarle el régimen de convivencia familiar.

Indicó que la defensa de Alemán puede apelar, recurrir de casación o bien pedir otra vez a la juez de primera instancia el régimen de convivencia familiar, porque mientras no sea cosa juzgada, el caso no está cerrado y se pueden interponer recursos.

Mauricio Martínez, defensor de Alemán, insistió en que la sentencia de la Sala Constitucional era firme y no podía tocarla ningún tribunal inferior a la CSJ.

Para Martínez no hay razón jurídica para volver a pedir el régimen de convivencia familiar, porque el establecido por la Sala Constitucional está firme y no puede ser sujeto a modificación.

Martínez recurrió ayer a la Sala Penal Uno de casación, en contra de la sentencia dictada en contra de Alemán, y en los próximos días que el expediente pase a la CSJ, deberá expresar los agravios que le causan a su cliente.