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El presidente Daniel Ortega anunció ayer la reducción del Presupuesto General de la República (PGR) en un mil 312 millones de córdobas como parte de las medidas para enfrentar los efectos de la crisis económica mundial, que incluyen también solicitar cooperación a los donantes europeos, hacer préstamos a diversos organismos y bancos, y disminuir el gasto corriente en un 20%.

Anoche, luego de un prolongado discurso en el que informó sobre su gestión durante 2008, Ortega esbozó las medidas que su equipo económico preparó y que incluyen, dijo, “una reducción de los gastos con máxima disciplina”.

El PGR de 2009 que envió el Ejecutivo al Parlamento es de 33 mil millones 835 mil córdobas, pero éste --aparte del ya contemplado déficit fiscal-- tiene una brecha de un poco más de 120 millones de dólares debido al descenso en las recaudaciones y en donaciones y préstamos, según fuentes oficiales.

El plan contempla la reducción del 50 por ciento en adquisición de vehículos, equipos de informática y viajes al exterior. El Gobierno se ha propuesto buscar créditos para fortalecer el sector productivo por el orden de los 200 millones de dólares al Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y 300 millones a otros organismos “para priorizar proyectos de infraestructura”.

“Es necesaria una política de ahorro, porque si no se establece, al final no va a haber para nadie”, expresó Ortega durante su intervención. Según explicó, estas medidas están contenidas en un decreto “de medidas de ahorro”. El gasto social, aseguró, sin embargo, crecerá en un 16.5% respecto al gasto ejecutado en el PGR 2008.


Se mantiene tasa de deslizamiento
El mandatario aseguró que “se mantendrá la política cambiaria y la tasa de deslizamiento en cinco por ciento anual, y también la libre disponibilidad”. “No habrá corralito”, aseguró, en alusión a la pasada crisis argentina.

Ortega insistió en que promoverá la cultura del pago, y que se fortalecerá el programa alimentario y productivo a través de una partida de 350 millones de córdobas contenida en el PGR.

A pesar del desdén con el que han sido tratado algunos cooperantes, el gobernante aseguró que “insistirán” con la comunidad internacional, de modo que se vuelva a percibir la cantidad de cooperación que desde el año pasado los donantes no desembolsaron.

“No podemos desistir. Incluso con la Comunidad Europea, para que en la medida de lo posible también puedan aportar algo, aunque la situación también es difícil para ellos”, dijo Ortega, quien considera que podremos salir “más fortalecidos” luego de esta crisis, que “nos ha obligado a voltear la mirada a países como Irán y Rusia”.

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) está preparando propuestas que serán incluidas en el plan, que tiene entre sus puntos una propuesta comunal-universitaria para promover la asistencia técnica y abrir el mercado de trabajo a recién egresados.


Amcham: “Medidas convencionales”

Para César Zamora, presidente de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham), el plan de medidas económicas anunciado por el presidente Ortega (hasta donde el mandatario lo detalló), le resultó “bastante convencional”, pero señaló que “hay que ver el detalle”.

De acuerdo con Zamora, Ortega no dijo categóricamente cómo financiar el Presupuesto General de la República. Sin embargo, el empresario destacó avances importantes en la posición del gobierno, como la admisión oficial de que se necesita de la ayuda internacional para enfrentar la crisis.

“Por lo menos hay una voluntad de ver que la crisis a la que estamos expuestos es seria y puede ser profunda”, dijo Zamora. “Hay que tomarle la palabra al Presidente”, añadió.

Destacó el “cambio radical” mostrado por Daniel Ortega con su discurso conciliador, diferente “de lo que veíamos anteriormente, y eso es bueno para el país”.

Zamora recordó que el presidente Ortega “tiene que liderar la salida de esta crisis” junto con su gabinete económico, y sostuvo que la gobernabilidad es una de las claves para resolver la presión financiera.

“El país requiere que prioricemos la economía, y buscar la gobernabilidad es importante. Y el tema de la confianza es también una tarea prioritaria. Por otro lado, el (espíritu) conciliador es bienvenido”, concluyó.