•  |
  •  |
  • END

“Una competencia donde luchan por vencer sus propias barreras y dificultades”, así describió el secretario ejecutivo de los Pipitos, Alonso Porras, el espíritu de las cuartas olimpíadas nicaragüenses Olimpipitos. Este evento se ha convertido en una oportunidad para que las personas, en su mayoría jóvenes, con capacidades diferentes, demuestren su valor y su destreza en disciplinas que exigen un alto grado de preparación y responsabilidad.

Muchas son las historias de jóvenes que no ven sus capacidades diferentes como un impedimento para triunfar, destacarse y realizar sus sueños, sino como una inspiración para demostrarse a sí mismos que todo lo pueden.

Tal es el caso de Griselda Chávez Padilla, quien a sus 16 años ha representado dignamente los colores de la bandera de Nicaragua. Nombrada la mejor atleta de 2008, Griselda es campeona centroamericana de levantamiento de pesas. Esta joven ha logrado vencer la timidez que la caracterizó en su niñez, provocada por su sordera congénita, para sobresalir en el deporte. Pero más allá de la atleta en que se ha convertido, su mamá señala que es su crecimiento como persona la que la hace sentir orgullosa.

Doña Juana Padilla, madre de Griselda, ha acompañado a su hija desde que empezó a mostrar interés por las competencias deportivas. “Al principio era muy penosa, pero ya después fue perdiendo el temor, porque es bien competitiva y le gusta participar en el deporte”, expresó la orgullosa madre.

Griselda hace señas para comunicarse, pero si uno ve fijamente sus expresivos ojos, puede captar la alegría que siente al poder participar en los Olimpipitos. Las manos de la joven se mueven rápidamente y su madre se tiene que apurar para interpretar sus señas. Griselda dice sentirse orgullosa porque sus dos medallas ganadas en levantamiento de pesas son un reconocimiento a su trabajo. Ella practica casi diariamente y pone mucho entusiasmo de su parte para pasarla bien.

En cuanto a la pregunta de que si se siente una atleta distinta, no lo piensa ni un momento y responde: “Claro que soy distinta, soy más motivada que los otros”, dando una lección para quienes se colocan sus propias barreras.