Lizbeth García
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La austeridad llegó ayer a los juzgados de Managua, porque por medio de una comunicación oficial quedaron suspendidos para el primer trimestre del 2009 los pagos para reparación y mantenimiento de los vehículos de los jueces, rubro que junto al combustible, vehículo y chofer no les pueden quitar porque es parte de los beneficios que la Corte les ofreció cuando los contrató, explicó Jaime Alfonso Solís.

“Cuando contratan a un juez, hay una contratación laboral, y te establecen cuáles son tus beneficios como un trabajador, y entre esos beneficios va un vehículo, conductor y combustible asignado, como en otra empresa pueden decirte: yo te voy a pagar horas extras, dieta, almuerzo, cena, etcétera, entonces no podés. Eso es parte de tu salario según el Código Laboral.

Eso no puede ser discutido”, apuntó el juez Cuarto Penal de Juicio. Solís apuntó que bajo la tesis de adquisición de derechos, no les pueden reducir ni esto ni lo otro, porque es parte de su salario y se lo tienen bien merecido, “porque cada juez enfrenta al crimen organizado, al narcotráfico cada día, cuando emiten una sentencia”.

Señaló que los vehículos que tienen asignados los jueces, cuyo mantenimiento según el magistrado Gerardo Rodríguez, cuesta “una millonada” de córdobas, son para su seguridad.

“Si mando vehículo por mi familia…”

“Es más, si yo mando a traer (en mi vehículo) a mi hija o a mi esposa, es porque es parte de la seguridad de mi familia, porque yo expongo mi vida todos los días contra la delincuencia, y todos los días tenemos información de la Policía diciéndonos que tengamos cuidado por aquí y por allá y la violencia no se va a paralizar en Nicaragua porque vos seas juez”, agregó el juez Solís.

En ese sentido, el judicial apuntó que quienes administran justicia son los que han sido blanco de agresiones en otros países.

Las declaraciones de Solís surgieron después de que los representantes de los dos principales sindicatos del Poder Judicial propusieran eliminar todos los privilegios de los que, según ellos, están sangrando a esa institución.

Los jueces de distrito de Managua reciben cada uno 60 galones de combustible como máximo para los vehículos que tienen asignados. Los sindicalistas están proponiendo que les recorten la asignación de combustible en un 60 por ciento.

A juicio de Solís, los sindicalistas no pueden hablar de defender los derechos de unos, conculcando los de los demás trabajadores.

El funcionario judicial dijo que si quieren que los jueces lleguen a sus trabajos en buses o en taxis en menoscabo de sus salarios, su seguridad y la de sus familiares, “que hagan lo mismo todos”, porque la naturaleza del trabajo del Poder Judicial no es la misma que la de otras instituciones del Estado, donde no están expuestos ni a riesgos ni a peligros.