Jorge Eduardo Arellano
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Los contralores colegiados aprueban exclusiones de procedimientos, sin que existan razones que justifiquen no celebrar una licitación pública como establece la Ley de Contrataciones del Estado, y para ejemplo están las peticiones que hicieron el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) y el Ministerio de la Familia (MiFamilia), para comprar juguetes en octubre del año pasado.

El 20 de octubre de 2008, el canciller Samuel Santos solicitó a la Contraloría General de la República la exclusión de procedimientos ordinarios para la adquisición de juguetes por la suma de 400 mil córdobas, bajo el argumento de que serían entregados a los hijos de los empleados de esa entidad.

También en octubre, nada más que el 7, María Isabel Muñoz, titular en funciones de MiFamilia, solicitó al ente fiscalizador exclusión de procedimientos para la compra de juguetes. En este caso, la petición fue por un monto de 168 mil córdobas, y el establecimiento que los vendió fue la tienda del Ejército de Nicaragua, según los documentos.

Aunque según las fuentes oficiales el presidente Daniel Ortega entregó unos 350 mil juguetes y 60 mil piñatas esa noche previa a la Navidad, hasta ahora la interrogante: “¿Quién los pagó?”, no ha sido respondida por él ni por la primera dama Rosario Murillo, ni por alguno de sus funcionarios en el gobierno.

Las grandes razones de la CGR

En el dictamen de la Dirección Jurídica del ente fiscalizador sobre el caso del Minrex, al que END tuvo acceso, se lee que se tomó como primer elemento importante que la exclusión de procedimientos es válida porque está firmada por la máxima autoridad, en este caso el canciller Samuel Santos.

“En relación a la causal de exclusión, se determina que la solicitud se encuentra revestida de evidente urgencia, por cuanto la finalidad que tiene el Minrex con la adquisición de juguetes navideños, piñatas y sorpresas, es beneficiar a los empleados de la institución”, dice el documento.

Asimismo, expresa que una vez aprobada la petición, los empleados no tendrán que comprar juguetes a sus hijos y así podrán mejorar sus ingresos económicos, pues se debe tomar en cuenta que a medida que se acercan las fechas navideñas, los precios de los juguetes aumentan y la calidad disminuye, “por lo que se requiere de iniciar la compra de los mismos en la época prenavideña, para conseguir a precio más económico y de mejor calidad”. Y fue en base a ello que se dio la exclusión.

En el caso de MiFamilia, los argumentos que consideraron en la Dirección Jurídica de la CGR fueron, en primer lugar, que la carta la firmó la titular en funciones de esa entidad, y que “se encuentra revestida de máximo interés público, por cuanto se trata de una adquisición que beneficiará directamente a uno de los sectores más vulnerables de la población, como son los niños y niñas que el MiFamilia atiende a través de sus Centros Preventivos”.

Las dos peticiones suman 558 mil córdobas, y se hicieron dos meses antes de que Ejecutivo que preside el comandante Daniel Ortega anunciara que entregaría unos 350 mil juguetes a niños pobres en las fiestas de Navidad, en una acción que casi le cuesta la vida a centenares de menores que fueron a una concentración en la Plaza de la Revolución.

¿Por qué no licitaron?

El contralor Lino Hernández no tiene respuesta a esta pregunta, y se limita a responder que a lo mejor fue un “error de nosotros aprobar exclusiones de procedimientos para estas cosas”.

“Efectivamente, pudieron haber licitado, esperaron --no se sabe por qué-- hasta que estuviera más cerca la fecha, y la Dirección Jurídica nos recomendó aprobarlas, aunque en verdad podría ser un error nuestro, porque deberíamos haber sido más rígidos con eso”, dijo Hernández.

Indicó que desde finales del año pasado, les advirtieron a todas las entidades que prepararan y les hicieran llegar su plan anual de adquisiciones de 2009, ya que no se aprobará más de lo que aparezca reflejado en el mismo.

Empleados del Minrex hablan de los juguetes

Tupac Amaru Espinoza Palencia, del sindicato de trabajadores “Nora Astorga”, del Minrex, confirmó a EL NUEVO DIARIO que como parte del convenio colectivo suscrito entre los empleados y las autoridades de la institución, efectivamente, se hizo la entrega de regalos y sorpresas para sus hijos.

“Se confirmó que a todos los trabajadores se les hizo entrega de sus regalos”, dijo Espinoza, así como también se celebró, según él, un convivio donde participaron los niños de los barrios aledaños a la Cancillería, ubicado al sur del Cine González, en Carretera Norte.

En la Cancillería trabajan no más de 350 empleados, no todos tienen hijos y aunque tuvieran, si a cada uno les hubiesen dado un juguete éste habría costado más de un mil córdobas, monto exagerado para un Gobierno que habla a cada momento de austeridad.