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El francés Gilles Bataillon, uno de los mayores expertos en sandinismo y Director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, considera que "el presidente Daniel Ortega no lo tiene todo ganado", pese a su "pacto" con parte de la oposición, y sostiene que lo peor para nuestro país "sería pasar de Don Daniel a Don Arnoldo", sobre todo porque el actual mandatario entiende Nicaragua "como si fuera su finca", al igual que el ex presidente Alemán. 

Tras más de dos meses de parálisis por la denuncia de fraude en las municipales de noviembre de 2008, la Asamblea Nacional reanudó su actividad el 16 de enero pasado con la elección de una nueva junta directiva que da el control de la cámara al Gobierno y excluye al partido del liberal Eduardo Montealegre y a los disidentes sandinistas. De forma casi simultánea, ese mismo día, la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua dejó en libertad al ex presidente Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de prisión por fraude al Estado y otros cargos de corrupción, tras sobreseer el caso por el que se le juzgó en 2003.

Esto último es, a juicio de Bataillon, la "segunda parte del pacto" entre Ortega y Alemán, que fue "un pacto no sólo para salvar a dos personas, sino para excluir a los demás, a los rivales, del juego político". Pero ahora, precisó, la "meta" de Daniel Ortega, que ya presidió Nicaragua entre 1985 y 1990, es "la reelección" -algo que prohíbe la Constitución nicaragüense si es sucesiva-, y su problema es cómo hacer esa "reforma constitucional".

Desafíos políticos
Los desafíos que afronta Ortega son, en su opinión, políticos. Entre los primeros, la oposición dentro de sus propias filas, algunas presiones "de la opinión pública internacional", a lo que se suma la iniciativa de Eduardo Montealegre de impulsar una organización política que rechace el "pacto" entre Ortega y Alemán.

El ex candidato a la Alcaldía de Managua, líder del Movimiento "Vamos con Eduardo", ha anunciado también que viajará a Europa para seguir denunciando que las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado fueron "fraudulentas". "Montealegre no da su brazo a torcer y si es capaz de que lo apoye gente desde la derecha liberal a la izquierda socialdemócrata, esto será de peso frente a las maniobras de Ortega", añadió.

Además, Alemán, tras el sobreseimiento de su causa, manifestó que no descarta presentar su candidatura presidencial. "Alemán ahora ya tiene lo que quería y ahora puede revolcarse y rebelarse contra Ortega. La cosa es que se liberen de los dos «pactistas». Y eso depende de la sociedad nicaragüense y de los apoyos internacionales que reciba", señaló. En ese sentido, recalcó que de los presidentes de los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), sólo el venezolano Hugo Chávez "apoya a Ortega", pero, a su juicio, "muy probablemente" el líder nicaragüense "sea el aliado más incómodo para Chávez".

Además, la crisis de por medio
A los desafíos políticos se suman los económicos: el impacto de la crisis económica en un país como Nicaragua, "empobrecido" y que vive de unas remesas "que están bajando", y la suspensión de las ayudas económicas por parte de la Unión Europea y EEUU a consecuencia de la denuncia de fraude en los comicios de noviembre. "Todo el mundo sabe que aunque Venezuela quiera reponer toda la ayuda que pone Europa, no tiene capacidad para hacerlo y no la tenía antes de que bajaran los precios del petróleo. Si no faltan las ganas en Venezuela, faltan los recursos", resumió el experto, que comenzó a investigar la situación en Nicaragua en 1982.

El sociólogo Bataillon, cuyo libro, Génesis de las Luchas Intestinas en América Central (1960-1983), acaba de publicar la editorial Fondo de Cultura Económica en España, brindó estas aseveraciones durante una conferencia en la Casa de América de Madrid bajo el título Nicaragua: momento crítico.

Consultas en Radio La Primerísima (www.radiolaprimerisima.com.ni) y El País (www.elpais.com)