Nery García
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Las autoridades del Ministerio de Energía y Minas (MEM) tienen listo un nuevo “Sistema de Paridad Importación” del Estado, para controlar que los precios de los combustibles se muevan de acuerdo con el indicador internacional del petróleo, declaró ayer el titular de la cartera, Emilio Rappaccioli.

“Hemos preparado una especie de Sistema Paridad Importación”, enfatizó ayer el titular del MEM, en una conferencia de prensa adonde asistió EL NUEVO DIARIO sin invitación. Rappaccioli no quiso explicar cuánto le queda al Estado y a las petroleras de la venta de cada litro de combustible.

Rappaccioli explicó que ese sistema es parecido al que se usa en Panamá y en El Salvador, pero que todavía falta buscar un consenso entre todas las autoridades vinculadas con el tema de hidrocarburos, como el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), el asesor económico de la Presidencia de la República, Bayardo Arce, y diputados ante la Asamblea Nacional (AN).

“Ceo que podría dar los mismos resultados que está dando en esos dos países (El Salvador y Panamá), que contribuya a que haya más consistencia, más acercamiento entre el comportamiento de los precios internacionales y los precios de aquí”, comentó el funcionario.

El itinerario del precio

Según la viceministra de Energía y Minas, Lorena Lanzas, la petrolera Esso Standard Oil, subsidiaria de la transnacional norteamericana Exxon Mobil, es la compañía que determina los precios en Nicaragua.

“Ellos (Esso) tienen sus fórmulas, y es un sistema que se llama Paridad Importación, que simula el costo de traer un barril de petróleo de la Costa del Golfo de Estados Unidos, el pase de flete, el paso del Canal de Panamá hasta el Pacífico de Nicaragua, y después se añaden todos los gastos para traerlos del puerto hasta la estaciones de servicios”, refirió Lanza.

Pero, en todo ese camino, ¿cuánto le queda al Estado y a las petroleras en la venta de cada barril o litro?, preguntó varias veces EL NUEVO DIARIO, que, seguramente no obtuvo respuesta, porque no estaba invitado a la “rueda” de periodistas del ministro.

El precio del combustible estuvo regulado por el Estado desde 1980 hasta el seis de septiembre de 1999, cuando entró en vigor el Decreto 106-99, que firmó el entonces presidente Arnoldo Alemán, para liberar el mercado de las gasolinas, diesel, kerosén y bunker.

Bajas irrisorias

Las autoridades del INE publicaron ayer los precios mínimos, promedio y máximos, que desde el domingo muestran en sus pizarras las 75 gasolineras capitalinas. El precio promedio de las gasolinas y el diesel bajó de manera general apenas 0.59 por ciento, mientras que el kerosén mantuvo su precio a 16 córdobas con 60 centavos en relación con la semana anterior.

De acuerdo con el INE, el litro de gasolina súper ahora se cotiza en un promedio de 15 córdobas con 17 centavos (10 centavos más barato que la semana pasada). Se puede comprar más barato en la Shell Fenicootaxi, a 14 córdobas con 85 centavos, y más caro a 16 córdobas con 24 centavos, en la Texaco Ticomo.

El costo promedio del litro de la gasolina regular bajó 12 centavos de córdoba, y ahora se ofrece a 15 córdobas con 17 centavos. Se vende más barato en la Shell Armol, a 14 córdobas con siete centavos, y más caro, a 15 córdobas con 48 centavos, en la Shell Las Palmas.

El diesel retrocedió apenas cinco centavos de córdoba por litro en promedio. Según el INE, ahora se cotiza a 13 córdobas con 86 centavos. Ese producto se despacha más barato en la Shell Siete Sur, a 13 córdobas con 19 centavos, y está más caro en la Shell Fenicootaxi, a 14 córdobas con 75 centavos.

Siguen líos con kerosén

En promedio, el litro de kerosén se mantiene a 16 córdobas con 60 centavos, pese a que por dos semanas consecutivas, las compañías petroleras han anunciado bajas que suman hasta un córdoba menos por litro. Se puede comprar más barato en la Texaco Xiloá, a 14 córdobas con 95 centavos. También está a siete córdobas con 75 centavos más caro en la Esso “Carlos Núñez”, que vende cada litro en 22 córdobas con 52 centavos.