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El Tiempo y El Espectador

Bogotá / Colombia
Melba Martínez López, diplomática colombiana que hasta el 27 de julio de 2007 fungió como Embajadora de su país en Nicaragua, fue brutalmente asesinada en el interior de su vivienda, junto a su hijo Eugenio Grob Martínez. Sus cuerpos fueron encontrados la noche del lunes, y de acuerdo a las autoridades policiales, no se descarta la hipótesis de una venganza.

La ex embajadora colombiana fue condecorada con la Orden “José de Marcoleta” en el grado de Gran Cruz, por el canciller Samuel Santos, el viernes 27 de julio de 2007, cuando daba por finalizada su misión en el país. En su lugar, asumió Antonio González Castaño, el actual embajador.


Más de 20 puñaladas
Los reportes indican que los cuerpos de Martínez López, de 60 años, y de su hijo, de 28, presentaban más de 20 heridas de puñal. Éstos fueron encontrados en el segundo piso de la vivienda, ubicada al norte de Bogotá, en la Calle 127 con la Avenida 19.

La escena del crimen fue descubierta por un guarda de seguridad que empezó su turno a las 7.30 de la noche del lunes en la zona del residencial.

El guarda vio abiertas las puertas de la casa, y al ver que éstas permanecían de la misma manera por mucho tiempo, decidió inspeccionar.

Tras llamar varias veces y sin recibir respuesta, decidió llamar a la Policía. “Estaban las dos puertas abiertas, lo único que se hizo fue timbrar a ver quién salía, y no salía nadie”, declaró al diario El Tiempo.

Los agentes de Policía llegaron a la vivienda, y en el interior de una habitación que da hacia la calle, en el segundo piso, encontraron los cuerpos tendidos en el suelo, uno cerca del otro. La diplomática y su hijo vivían solos, según los reportes periodísticos.

Dejaron objetos de valor

Las primeras hipótesis indican que pudo tratarse de un robo, aunque en el lugar se encontraron algunos objetos de valor, como computadores y celulares, de manera que las autoridades no descartan una venganza.

Al parecer, Grob Martínez publicó un anuncio para vender una moto, y los supuestos compradores interesados entraron a la vivienda con la excusa de firmar los papeles del negocio. Allí los homicidas apuñalaron a la diplomática y a su hijo.

Poco después de las once de la noche del lunes, los agentes de investigación mantenían acordonada la residencia en búsqueda de elementos y pistas para resolver el crimen. En el garaje de la casa, permanecía guardada una camioneta.

Esa misma noche, los cuerpos fueron levantados y retirados del lugar en una unidad laboratorio móvil de criminalística.

Según las autoridades, el autor o autores del asesinato de la diplomática y de su hijo, se dieron a la fuga.

Al conocerse la noticia, la Cancillería colombiana emitió un comunicado expresando su pesar y condolencias.