Eloisa Ibarra
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El Presidente de la Sala Constitucional, Francisco Rosales, afirmó ayer que las autoridades del Consejo Nacional de Universidades (CNU) tienen que acatar la sentencia emitida a favor del diputado Mario Valle, porque las resoluciones, según la Constitución, son de ineludible cumplimiento.

Un día antes, el Presidente del CNU, Telémaco Talavera, reiteró que la Universidad de Managua, U de M, no sería aceptada por el CNU. “Es una posición firme y unánime del Consejo, con el respaldo de su comunidad universitaria”.

Señaló que si a esta universidad privada se le permitiera pertenecer al CNU, instancia que integra sólo a universidades públicas, estarían traicionando la lucha que costó sudor y sangre a la comunidad universitaria.

Sin embargo, el magistrado Rosales, dijo que la U de M tiene derecho de estar en el CNU, pero lo relacionado con el seis por ciento entraría en una aclaración de la sentencia.

Por su parte, la Federación de Profesionales Docentes de la Educación Superior de Nicaragua (Fepdes), en un comunicado rechazó categóricamente la pretensión de incluir un negocio de índole familiar privado, como es la U de M, como parte del CNU.

Valle dijo un día antes que su silla en el CNU abriría las puertas a decenas de universidades privadas que tienen autorización, por lo que tendrían mayoría de ese organismo frente a las pocas universidades públicas que existen en el país.

¿Y qué corona tiene, entonces?

Rosales descartó que la sentencia a favor de Valle motive a que otras universidades privadas utilicen la misma vía para ser parte del CNU. “No quiere decir que vengan en cadena una serie de recursos y que se acepten”.

Reveló que en la tramitación del recurso de amparo, el CNU demostró una total
incapacidad para conducir el juicio. Incluso pidió una aclaración fuera de tiempo. No hizo su papel, sus dirigentes no estuvieron a la altura de las circunstancias.

Espero que los intelectuales que integran el CNU tengan el respeto debido a las decisiones, más que nadie ellos, y que no salgan con el cuento de que los estudiantes se desbordaron, porque sencillamente hay una resolución de la CSJ y guste o no guste tienen que cumplirlo, afirmó Rosales.

Recordó que, en el pasado, el presidente Enrique Bolaños sacó unos decretos de emergencia, y dijo que no cumpliría la sentencia de la CSJ, y cumplió, y el presidente Ortega, cuando se declararon inconstitucionales las 47 leyes de la Asamblea Nacional, en 1996, lo aceptó.